17 (18) Son miles los carros que Dios usa para la guerra; en uno de ellos vino del Sinaí para entrar en su santuario.
Hechos 7:53 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Por medio de los ángeles, todos ustedes recibieron la Ley de Dios, pero no la han obedecido. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. Biblia Nueva Traducción Viviente Deliberadamente desobedecieron la ley de Dios, a pesar de que la recibieron de manos de ángeles. Biblia Católica (Latinoamericana) ustedes, que recibieron la Ley por medio de ángeles, pero que no la han cumplido. La Biblia Textual 3a Edicion Vosotros,° que recibisteis la ley por medio de los ángeles, y no la guardasteis. Biblia Serafín de Ausejo 1975 vosotros que recibisteis la ley por ministerio de los ángeles, y no la habéis observado'. Biblia Reina Valera Gómez (2023) que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis. |
17 (18) Son miles los carros que Dios usa para la guerra; en uno de ellos vino del Sinaí para entrar en su santuario.
Moisés les dio a ustedes la ley y, sin embargo, ninguno la obedece. ¿Por qué quieren matarme?
»Moisés estuvo con nuestros antepasados en el desierto, y les comunicó todos los mensajes que el ángel de Dios le dio en el monte Sinaí. Esos mensajes son palabras que dan vida.
Entonces, ¿para qué sirve la ley? Pues después de hacerle su promesa a Abraham, Dios nos dio la ley para mostrarnos lo que estábamos haciendo mal. Pero esa ley serviría solo hasta que viniera el descendiente de Abraham, a quien Dios le hizo la promesa. Dios le dio la ley a Moisés por medio de los ángeles, para que él nos la diera a nosotros.
Ellos están circuncidados, pero no obedecen la ley de Moisés. Lo único que desean es que ustedes se circunciden, para luego decir con orgullo que ellos pudieron convencerlos de circuncidarse.
con las siguientes palabras: «Nuestro Dios viene del monte Sinaí; su luz nos llega desde Edom. Desde los montes de Parán avanza el brillo de su presencia, y llega hasta Meribá, en Cadés. Trae fuego en su mano derecha, y viene con miles de bravos guerreros.
Si el mensaje que anunciaron los ángeles resultó ser verdad, y quienes no lo obedecieron recibieron el castigo que merecían,