Fue así como Jacob llegó a ser muy rico, pues tenía grandes rebaños, y también esclavos y esclavas, camellos y burros.
Génesis 32:14 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual 14 (15) doscientas cabras, veinte chivos, doscientas ovejas, veinte carneros, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros, Biblia Nueva Traducción Viviente doscientas cabras, veinte chivos, doscientas ovejas, veinte carneros, Biblia Católica (Latinoamericana) Y pasó allí aquella noche.
Echó mano a lo que traía consigo para enviar un regalo a su hermano Esaú: La Biblia Textual 3a Edicion doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros, Biblia Serafín de Ausejo 1975 Jacob pasó allí aquella noche. Luego tomó, de entre sus posesiones, presentes para su hermano Esaú: Biblia Reina Valera Gómez (2023) Doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros, |
Fue así como Jacob llegó a ser muy rico, pues tenía grandes rebaños, y también esclavos y esclavas, camellos y burros.
»Una vez tuve un sueño. En ese sueño las ovejas estaban en celo, y pude ver que los carneros eran de piel rayada y manchada.
Toda la riqueza que Dios le ha quitado a nuestro padre, es nuestra y de nuestros hijos. Así que haz todo lo que Dios te diga.
Así es como Dios le ha quitado al padre de ustedes su ganado, y me lo ha dado a mí.
13 (14) Esa noche Jacob durmió en aquel lugar. De los animales que tenía, apartó para regalarle a su hermano
15 (16) treinta camellas con sus crías, cuarenta vacas, diez toros, veinte burras y diez burros.
Ten la bondad de aceptarme este regalo. Te lo traigo porque Dios me ha dado mucho, y tengo todo lo que necesito. Ante la insistencia de Jacob, Esaú lo aceptó.
Ante esto, su padre no tuvo más remedio que aceptar: —Pues si no hay otra solución, llévense a su hermano y vuelvan ya a donde está ese hombre. Pero hagan lo siguiente: Llenen sus sacos con los mejores productos de nuestro país para regalárselos. Llévenle bálsamo, un poco de miel, algunas especias, y mirra, pistachos y almendras. Lleven también una doble cantidad de dinero, pues tienen que entregar el que les devolvieron en sus sacos. Tal vez lo pusieron allí por error.
En sus últimos años de vida, Job recibió de Dios más bendiciones que en los primeros, pues llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, dos mil bueyes y mil burras;
El que da dinero a otros para que le hagan favores cree tener una varita mágica, para conseguir siempre lo que quiere.
Más bien, deben recordar que fue Dios quien les dio todo eso, y que lo hizo para cumplir su promesa a nuestros antepasados.
En Maón vivía un hombre de la familia de Caleb. Se llamaba Nabal, y era muy rico, pues tenía propiedades en Carmel y era dueño de tres mil ovejas y mil cabras. Pero también era muy grosero y maleducado. En cambio su esposa, que se llamaba Abigail, era una mujer muy inteligente y hermosa.