Lámec tuvo dos esposas. Una de ellas se llamaba Adá, y la otra se llamaba Sila.
Génesis 2:24 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer para formar un solo cuerpo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. Biblia Nueva Traducción Viviente Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo. Biblia Católica (Latinoamericana) Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y pasan a ser una sola carne. La Biblia Textual 3a Edicion Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y serán una sola carne.° Biblia Serafín de Ausejo 1975 Por eso, deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y vienen a ser los dos una sola carne. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y serán una sola carne. |
Lámec tuvo dos esposas. Una de ellas se llamaba Adá, y la otra se llamaba Sila.
10 (11) Escúchame, princesa; préstame atención: Ya no pienses en tu pueblo, ya no llores por tus padres.
La buena esposa llena de orgullo a su esposo; la mala esposa le arruina la vida.
¡Qué difícil es hallar una esposa extraordinaria! ¡Hallarla es como encontrarse una joya muy valiosa!
Bernabé era un hombre bueno, que tenía el poder del Espíritu Santo y confiaba solamente en el Señor. Cuando Bernabé llegó y vio que Dios había bendecido a toda esa gente, se alegró mucho y los animó para que siguieran siendo fieles y obedientes al Señor. Y fueron muchos los que escucharon a Bernabé y obedecieron el mensaje de Dios.
Por ejemplo, la ley dice que la mujer casada será esposa de su marido sólo mientras él viva. Pero si su esposo muere, ella quedará libre de la ley que la unía a su esposo.
»Obedezcan a Dios y adórenlo solo a él. No adoren a otros dioses. Si tienen que jurar, háganlo en nombre de nuestro Dios.
Por eso, quiero que las viudas jóvenes se vuelvan a casar, y que tengan hijos y se ocupen de cuidar a su familia. Así los que no creen en Jesucristo no podrán criticarnos.
David tuvo dos esposas, pues además de casarse con Abigail se casó también con una mujer de Jezreel, llamada Ahinóam.