Dios creó al ser humano a su semejanza. Creó al hombre y a la mujer, luego los bendijo y los llamó «seres humanos». Aquí se encuentran anotados los nombres de sus descendientes.
Eclesiastés 7:29 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual Lo que sí he llegado a entender es que Dios nos hizo perfectos, pero nosotros lo enredamos todo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones. Biblia Nueva Traducción Viviente Sin embargo, sí encontré lo siguiente: Dios creó al ser humano para que sea virtuoso, pero cada uno decidió seguir su propio camino descendente». Biblia Católica (Latinoamericana) Y esto es lo que vi: Dios hizo sencillo al ser humano, pero ellos se han buscado mil problemas. La Biblia Textual 3a Edicion Sólo esto he hallado: que Ha-’Elohim hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Esto es lo único que descubro: que Dios hizo sencillo al hombre, pero el hombre mismo se busca infinitas complicaciones. Biblia Reina Valera Gómez (2023) He aquí, solamente esto he hallado; que Dios hizo al hombre recto, mas ellos buscaron muchos inventos. |
Dios creó al ser humano a su semejanza. Creó al hombre y a la mujer, luego los bendijo y los llamó «seres humanos». Aquí se encuentran anotados los nombres de sus descendientes.
Con esas malas acciones hicieron enojar a Dios, y él les mandó un terrible castigo.
Al cometer tales acciones, se corrompieron a sí mismos y resultaron culpables.
Dios nuestro, tú atendiste a su llamado, y aunque castigaste su maldad también los perdonaste.
No hay quien pueda compararse al sabio, ni quien sepa todas las respuestas. El que es sabio siempre se ve sonriente y amable.
»Dios dice que no lo conocemos; que somos hijos necios que no entendemos nada; que somos hábiles para hacer lo malo, pero incapaces de hacer lo bueno.
”Desde el día en que naciste te habías portado bien, pero un día mostraste tu maldad.
Antes, nosotros mismos éramos ignorantes y desobedientes, y andábamos perdidos. Para divertirnos, hacíamos todo lo malo que se nos ocurría. Éramos malvados y envidiosos, y esclavos de esos malos deseos. Todo el mundo nos odiaba, y nosotros también odiábamos a los demás.