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Eclesiastés 1:6 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual

El viento gira y gira, y no deja de girar; a veces sopla hacia el norte, y a veces sopla hacia el sur.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

El viento sopla hacia el sur y luego gira hacia el norte. Da vueltas y vueltas soplando en círculos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Va el viento hacia el sur, y luego gira al norte, y girando y girando, vuelve sobre sus giros.

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La Biblia Textual 3a Edicion

El viento sopla de tramontana, Y gira del mediodía, Y girando sin cesar, Vuelve de nuevo a sus giros el viento.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Corre hacia el sur, gira hacia el norte, da vueltas y más vueltas el viento y torna siempre a su carrera.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo.

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Otras versiones



Eclesiastés 1:6
11 Referencias Cruzadas  

Dios puede cubrir con nubes el cielo más ardiente, y así evitar que sufras el calor que viene del sur. ¡Eso tú no lo puedes hacer!


Con los vientos del sur llega la tormenta; con los vientos del norte se presenta el frío.


Dios dio una orden, y vino un fuerte viento que levantaba grandes olas.


calmó la furia de la tormenta, y aplacó las olas del mar.


Los ríos corren hacia el mar, y luego vuelven a sus fuentes para volver a vaciarse en el mar, pero el mar jamás se llena.


Nadie sabe qué rumbo toma el viento, ni cómo se forma el niño en el vientre de la madre, ni cómo hizo Dios todas las cosas.


Cuando ya estaban en alta mar, Dios mandó un viento muy fuerte que pronto se convirtió en una terrible tempestad. El barco estaba a punto de romperse en pedazos.


»El que escucha lo que yo enseño y hace lo que yo digo, es como una persona precavida que construyó su casa sobre piedra firme.


Vino la lluvia, y el agua de los ríos subió mucho, y el viento sopló con fuerza contra la casa. Y la casa se cayó y quedó totalmente destruida.»


El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su sonido, no sabes de dónde viene ni a dónde va. Así también sucede con todos los que nacen del Espíritu.