5 (6) Si es así, deja que mi enemigo me persiga y me alcance; deja que me arrastre por el suelo y que me ponga en vergüenza.
1 Samuel 24:20 - Biblia Traducción en Lenguaje Actual 20 (21) »Yo sé muy bien que llegarás a ser rey, y que al pueblo de Israel le irá muy bien contigo. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, Biblia Nueva Traducción Viviente Ahora me doy cuenta de que ciertamente tú serás el rey, y de que el reino de Israel prosperará bajo tu gobierno. Biblia Católica (Latinoamericana) Cuando un hombre encuentra a su enemigo, ¿lo deja proseguir su camino? Yavé te recompensará el bien que me has hecho hoy. La Biblia Textual 3a Edicion Y ahora, he aquí yo sé que de seguro has de reinar, y que el reino de Israel será estable en tu mano. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pues cuando uno encuentra a su enemigo, ¿le deja seguir su camino en paz? Que Yahveh te recompense por tu buena acción de hoy. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y ahora, como yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable, |
5 (6) Si es así, deja que mi enemigo me persiga y me alcance; deja que me arrastre por el suelo y que me ponga en vergüenza.
Después de que los sabios regresaron a su país, un ángel de Dios se le apareció a José en un sueño y le dijo: «Levántate. Escapa a Egipto con el niño y con su madre, y quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.»
Cuando Herodes se dio cuenta de que los sabios lo habían engañado, se puso muy furioso y mandó matar a todos los niños menores de dos años, que vivieran en Belén y sus alrededores.
¡Que Dios te premie por todo lo que has hecho! ¡Que el Dios de Israel, en quien ahora buscas protección, te haga mucho bien!
Pero, como no lo hiciste, tu reino no durará mucho tiempo. Dios ya ha decidido quién será el próximo rey; ese rey sí lo obedecerá.
Le dijo: —No tengas miedo. Mi padre no va a poder encontrarte. Además, hasta él sabe que tú vas a ser rey de Israel, y que yo seré menos importante que tú.
—David, hijo mío, ¡bendito seas! Yo sé que te irá bien en todo lo que hagas. Y así David siguió su camino, y Saúl regresó a su casa.