Así, pues, que determinó Dios acabar con las ciudades de aquel país, se acordó de Abrahán, y por su respeto libró a Lot de la ruina de las ciudades en que había morado.
Génesis 8:1 - Biblia Torres Amat 1825 Dios entretanto, teniendo presente a Noé , y a todos los animales, y a todas las bestias mansas, que estaban con él en el arca , hizo soplar el viento sobre la tierra, con que se fueron disminuyendo las aguas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces Dios se acordó de Noé y de todos los animales salvajes y domésticos que estaban con él en el barco. Envió un viento que soplara sobre la tierra, y las aguas del diluvio comenzaron a retirarse. Biblia Católica (Latinoamericana) Y Dios se acordó de Noé y de todas las fieras salvajes y de los otros animales que estaban con él en el arca. Dios hizo soplar un viento sobre la tierra, y las aguas descendieron. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces ’Elohim se acordó de Noé y de todo ser vivo, y de todos los animales que estaban con él en el arca. Y ’Elohim hizo pasar un viento sobre la tierra, y las aguas decrecieron. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Se acordó Dios de Noé, de todos los animales y de todas las bestias que estaban con él en el arca. Entonces hizo pasar Dios un viento sobre la tierra y fueron decreciendo las aguas. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y se acordó Dios de Noé, y de todo ser viviente, y de todo el ganado que estaba con él en el arca; e hizo Dios que pasara un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas. |
Así, pues, que determinó Dios acabar con las ciudades de aquel país, se acordó de Abrahán, y por su respeto libró a Lot de la ruina de las ciudades en que había morado.
Asimismo acordándose el Señor de Raquel, oyó sus ruegos, y la hizo fecunda.
y con todo animal viviente que está con vosotros, tanto de aves como de animales domésticos y campestres de la tierra que han salido del Arca , y con todas las bestias de la tierra.
Acuérdate por esto de mí, oh Dios mío, y no borres de tu memoria el bien que yo hice en la casa de mi Dios, y por su culto.
Dije también a los levitas que se purificasen, y viniesen a guardar las puertas y santificasen o celasen el día del sábado. También por esto acuérdate de mó, oh Dios mío, y perdóname según tu gran misericordia.
Acuérdate, Señor Dios mío, de castigar los que profanan el sacerdocio, violando el derecho sacerdotal y levítico.
y para que cuidasen de la ofrenda de la leña y de las primicias en los tiempos señalados. Acuérdate de mí, oh Dios mío, para mi consuelo. Amén.
Si detuviere las aguas, todo se secará; y si las soltare, sumergirán la tierra.
¡Oh quién me diera que me guarecieses y escondieses en el sepulcro hasta que pase tu furor, y me señalases el plazo en que te has de acordar de mí!
Acuérdate, ¡oh Señor!, de nosotros, según tu benevolencia para con tu pueblo; visítanos por medio de tu salvador ,
Se acordó de nosotros el Señor, y nos bendijo. Bendijo a la casa de Israel, bendijo a la casa de Aarón.
Al que se acordó de nosotros en nuestro abatimiento, porque es eterna su misericordia;
Acuérdate, ¡oh Señor!, de los hijos de Edom, los cuales en el día de la ruina de Jerusalén decían: Arrasadla, arrasadla hasta sus cimientos.
El Señor hace del diluvio su habitación, y el Señor estará sentado como rey por toda la eternidad.
Como altísimos montes es grande tu justicia, abismo profundísimo tus juicios. A hombres y bestias conservas, ¡oh Señor!
Extendiendo, pues, Moisés la mano sobre el mar, le abrió el Señor por en medio, y soplando toda la noche un viento recio y abrasador, le dejó en seco, y las aguas quedaron divididas.
Sopló tu espíritu, ¡oh Señor!, y el mar los anegó; se hundieron como plomo en aguas impetuosas.
El cual oyó sus gemidos, y tuvo presente el pacto contraído con Abrahán, Isaac y Jacob ;
El viento norte disipa las lluvias; y un semblante severo reprime la lengua murmuradora.
El que digo a Ciro: Tú seras mi pastor; tú cumplirás todos mis designios. El que digo a Jerusalén : Tú serás reedificada; y al templo: Tú serás fundado de nuevo.
Se secarán y agotarán sus aguas; porque tierra es ésa de vanos simulacros, y que se gloría en sus monstruos.
Este juramento ha hecho el Señor contra la soberbia de los hijos de Jacob : Yo juro que no me olvidaré jamás de todo lo que han hecho.
¿Y yo no tendré compasión de Nínive, ciudad tan grande, y en la cual hay más de ciento veinte mil personas, que no saben aún discernir la mano diestra de la izquierda, y un gran número de animales?
El amenaza al mar y lo deja seco, y a los ríos los convierte, cuando quiere, en tierra seca. Hace volver estériles las fértiles montañas de Basán y del Carmelo, y que se marchiten las flores del Líbano.
Sí, en medio de los años la harás patente, te acordarás de la misericordia tuya, cuando te hayas irritado.
Y pasarán el estrecho del mar, y el Señor herirá las olas del mar, y todas las honduras del río quedarán descubiertas, y será humillada la soberbia de Asur, y cesará la tiranía de Egipto.
Si saliereis de vuestra tierra a pelear contra los enemigos que os muevan guerra, tocaréis con redoble las trompetas; y el Señor Dios vuestro se acordará de vosotros para libraros de las manos de vuestros enemigos.
Y el ángel le dijo: ¿Por qué das de palos por tercera vez a tu borrica? Yo he venido para oponerme a ti; porque tu idea es perversa y contraria a mí.
Con lo cual la ciudad grande se rompió en tres partes; y las ciudades de las naciones se arruinaron; y de la gran Babilonia se hizo memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino de la indignación de su cólera.
Porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.
Por la mañana se levantaron todos, adoraron al Señor, y poniéndose en camino, regresaron a su casa en Rámata. Elcana se unió a Ana, su mujer, y el Señor se acordó de ella y de su oración.