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Génesis 8:2 - Biblia Torres Amat 1825

2 Y se cerraron los manantiales del abismo del mar, y las cataratas del cielo, y se atajaron las lluvias que del cielo caían;

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

2 Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

2 Las aguas subterráneas dejaron de fluir y se detuvieron las lluvias torrenciales que caían del cielo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

2 Entonces se cerraron los manantiales que brotaban del abismo, como también las compuertas del cielo, y la lluvia cesó de caer sobre la tierra.

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La Biblia Textual 3a Edicion

2 Y las fuentes del abismo y las compuertas de los cielos fueron cerradas, y la lluvia fue detenida desde los cielos.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

2 Se cerraron las fuentes del abismo y las compuertas del cielo, y cesó la lluvia torrencial del cielo.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

2 Y se cerraron las fuentes del abismo, y las ventanas del cielo; y la lluvia del cielo fue detenida.

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Génesis 8:2
10 Referencias Cruzadas  

A los seiscientos años de la vida de Noé , en el mes segundo, a diecisiete días del mismo mes, se rompieron todas las fuentes o depósitos del grande abismo de los mares, y se abrieron las cataratas del cielo,


y estuvo lloviendo sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.


Por cuanto de aquí a siete días yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches, y exterminaré de la superficie de la tierra todas las criaturas animadas que hice.


¿Has entrado tú en las honduras del mar, y te has paseado por lo más profundo del abismo?


¿Quién podrá explicar la disposición de los cielos, o hacer cesar sus armoniosos movimientos?


cuando establecía ya en lo alto las regiones etéreas, y ponía en equilibrio los manantiales de las aguas;


Y me arrojaste a lo más profundo del mar, y me rodearon las aguas, sobre mí han pasado todos tus remolinos y todas tus olas.


Pues aun yo, que no soy más que un hombre sujeto a otros, tengo soldados a mi mando, digo al uno: Marcha, y él marcha, y al otro: Ven, y viene; y a mi criado: Haz esto, y lo hace.


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