Y mientras ellos iban caminando y hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos, y Elías subió a los cielos en el torbellino.
Salmos 68:17 - La Biblia Textual 3a Edicion Los carros de Dios son miríadas, y millares de millares, Desde el Sinay Adonay avanza entre ellos al Santuario. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares; El Señor viene del Sinaí a su santuario. Biblia Nueva Traducción Viviente Rodeado de incontables millares de carros de guerra, el Señor llegó del monte Sinaí y entró en su santuario. Biblia Católica (Latinoamericana) Los carros de Dios son miles y miles, en ellos vino del Sinaí al Santuario. Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¿por qué miráis con ojos rudos, montañas de altos picos, al monte que el Señor eligió por su morada? ¡El Señor se estará en ella eternamente! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor está entre ellos, como en el Sinaí, en el lugar santo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual 17 (18) Son miles los carros que Dios usa para la guerra; en uno de ellos vino del Sinaí para entrar en su santuario. |
Y mientras ellos iban caminando y hablando, he aquí, un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos, y Elías subió a los cielos en el torbellino.
Cabalgó sobre un querubín y voló, Precipitándose sobre las alas del viento.
Porque Aquél que demanda la sangre° se acordó de ellos, No ha olvidado el clamor de los humildes.
Entonces dijo: No te acerques aquí, quita las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás es suelo santo.°
Acontecerá en los postreros días Que el Monte de la Casa de YHVH será establecido en la cima de los montes, Y se alzará sobre los collados y acudirán° a él todas las naciones.
que me decía: Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies, donde moraré en medio de los hijos de Israel para siempre, y la casa de Israel no profanará más mi santo Nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus idolatrías, ni con los cadáveres de sus reyes en sus lugares altos,
Ahora pues, alejen ellos de mí sus idolatrías, y los cadáveres de sus reyes, bien lejos de mí, y Yo habitaré en medio de ellos para siempre.
Un río de fuego corría y salía de delante de Él. Millares de millares lo servían, y millones de millones estaban de pie ante su presencia. Entonces el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos.
Oh YHVH, ¿ardes en ira contra los ríos? ¿Es contra los ríos tu indignación o contra el mar el desborde de tu enojo, Para que cabalgues en tus caballos y en tu carro victorioso?
¿O piensas que no puedo invocar° a mi Padre, y ahora mismo me daría más de doce legiones° de ángeles?
Dijo: YHVH vino de Sinay, Y desde Seir les esclareció, Resplandeció desde el monte Parán, Avanza° entre diez millares de santos,° Con una Ley de fuego en su diestra para ellos.
Y mirando yo, oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos: el número de ellos era miríadas de miríadas y millares de millares,°
Y el número de los ejércitos de a caballo: doscientos millones.° Yo oí su número.