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Salmos 68:17 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

17 ¿por qué miráis con ojos rudos, montañas de altos picos, al monte que el Señor eligió por su morada? ¡El Señor se estará en ella eternamente!

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

17 Los carros de Dios se cuentan por veintenas de millares de millares; El Señor viene del Sinaí a su santuario.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

17 Rodeado de incontables millares de carros de guerra, el Señor llegó del monte Sinaí y entró en su santuario.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

17 Los carros de Dios son miles y miles, en ellos vino del Sinaí al Santuario.

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La Biblia Textual 3a Edicion

17 Los carros de Dios son miríadas, y millares de millares, Desde el Sinay Adonay avanza entre ellos al Santuario.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

17 Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor está entre ellos, como en el Sinaí, en el lugar santo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

17 17 (18) Son miles los carros que Dios usa para la guerra; en uno de ellos vino del Sinaí para entrar en su santuario.

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Salmos 68:17
16 Referencias Cruzadas  

Seguían ellos caminando y conversando, cuando apareció un carro de fuego, con caballos también de fuego, que se interpuso entre los dos. Y Elías subió al cielo en un torbellino.


Luego inclina los cielos y desciende, las nubes debajo de sus pies.


Zain. Celebrad al Señor, que mora en Sión, proclamad entre las gentes sus acciones.


Y le dijo: 'No te acerques aquí y quítate las sandalias de los pies; porque el lugar donde estás es suelo sagrado'.


Sucederá al fin de los días que la montaña del templo de Yahveh estará asentada en la cumbre de los montes y se elevará por encima de los collados. Afluirán a ella todas las naciones,


y me decía: 'Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono y el lugar de las plantas de mis pies, donde voy a residir en medio de los hijos de Israel para siempre. La casa de Israel no volverá a contaminar mi santo nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus prostituciones ni con los cadáveres de sus reyes cuando mueran,


Ahora deben alejar de mí sus prostituciones y los cadáveres de sus reyes, porque voy a residir en medio de ellos para siempre.


Un río de fuego corría, fluía delante de él. Miles de millares le servían, miríadas de miríadas le obedecían. Se sentó el tribunal y se abrieron los libros.


¿Va tu enojo, Yahveh, contra los ríos? ¿Va contra los ríos tu cólera, o contra el mar tu furor, cuando cabalgas sobre tus caballos o en tus carros victoriosos?


¿O crees tú que no puedo acudir a mi Padre, que inmediatamente me enviaría más de doce legiones de ángeles?


Dijo así: 'Yahveh partió del Sinaí, desde Seír amaneció para ellos; resplandeció desde el monte Parán, llegó a Meribá en Cades con rayos de luz fulgurante en su diestra.


Miré y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos. Su número era miríadas de miríadas y millares de millares,


El número de las tropas de caballería era de dos miríadas de miríadas. Yo mismo oí su número.


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