Y David subió la cuesta de los Olivos;° y la subió llorando, y tenía la cabeza cubierta e iba descalzo. Y todo el pueblo que estaba con él había cubierto cada uno su cabeza y lloraban mientras subían.
Job 9:24 - La Biblia Textual 3a Edicion La tierra es entregada en mano del impío, Él cubre los rostros de sus jueces.° Si no,° ¿quién es entonces? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 La tierra es entregada en manos de los impíos, Y él cubre el rostro de sus jueces. Si no es él, ¿quién es? ¿Dónde está? Biblia Nueva Traducción Viviente Toda la tierra está en manos de los malvados, y Dios ciega los ojos de los jueces. Si no es él quien lo hace, ¿entonces quién? Biblia Católica (Latinoamericana) En nación dominada por un tirano,
él venda los ojos de los jueces,
pues si no es él, ¿quién será entonces? Biblia Serafín de Ausejo 1975 Si un país cae en poder de un malvado, es él quien pone una venda ante los ojos de sus jueces. Y, si no es él, ¿quién va a ser? Biblia Reina Valera Gómez (2023) La tierra es entregada en manos de los impíos, y Él cubre el rostro de sus jueces. Si no es Él, ¿quién es? ¿Dónde está? Biblia Traducción en Lenguaje Actual Cuando algún malvado se apodera de un terreno, es Dios mismo quien les tapa los ojos a los jueces. |
Y David subió la cuesta de los Olivos;° y la subió llorando, y tenía la cabeza cubierta e iba descalzo. Y todo el pueblo que estaba con él había cubierto cada uno su cabeza y lloraban mientras subían.
Y el rey había cubierto su rostro y clamaba a gran voz: ¡Oh, hijo mío, Absalón! ¡Oh Absalón, hijo mío, hijo mío!
Y volvió Mardoqueo a la puerta real, mientras Amán regresaba apresuradamente a su casa, lamentándose y con la cabeza cubierta.
Cuando el rey volvió del jardín del palacio al aposento donde estaban bebiendo el vino, ¡he aquí Amán se había caído encima del reclinatorio° en que Ester se hallaba recostada! Por lo que el rey exclamó: ¿Acaso querrá también violar a la reina en mi presencia y en mi propia casa? No bien hubo salido tal exclamación de la boca del rey, cubrieron el rostro de Amán.°
¿Es justo para ti oprimir, Desechar la obra de tus manos, Y favorecer el designio de los malos?
He aquí grito: ¡Violencia! Y no se me responde, Pido auxilio, pero no hay justicia.
Como hombre poderoso,° dueño del terruño, Y como enaltecido que habitaba en él,
Por la angustia gime el moribundo, Y el alma de los heridos clama por auxilio, Pero Dios no toma en cuenta necedades.
Y si esto no es así, que alguien me desmienta, Y reduzca a nada mis palabras.
Entonces Eliú,° hijo de Baraquel, buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job, porque él se justificaba a sí mismo antes que a ’Elohim.
Y con tu mano, oh YHVH, de los hombres mundanos, Cuya porción está en esta vida, Cuyo vientre Tú hinchas con su destino:° ¡Sean saciados, pues, sus hijos, Y dejen las migajas a los hijos de sus hijos!
Me volví y vi todas las opresiones que se cometen debajo del sol, y he aquí las lágrimas de los oprimidos sin nadie que los consolara, y del lado de sus opresores la fuerza bruta, sin nadie que los consolara.
A causa del suelo resquebrajado,° Porque no hay lluvia en la tierra, Los labradores están avergonzados, Cubren sus cabezas.
La sentencia es por decreto de los guardianes, y la decisión por la palabra de los Santos, para que los vivientes reconozcan que Il•laya domina sobre el reino de los hombres, que lo da a quien le place y pone sobre él al más humilde de los hombres.
Habéis hastiado a YHVH con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué lo hemos hastiado? En que decís: Todo el que hace mal agrada a YHVH, y de los tales Él se agrada, y: ¿Dónde está el Dios justo?