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Job 24:18 - La Biblia Textual 3a Edicion

Se deslizan ligeros como el agua, Su porción es maldita en la tierra, Y no volverán por el camino de las viñas.

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Biblia Reina Valera 1960

Huyen ligeros como corriente de aguas; Su porción es maldita en la tierra; No andarán por el camino de las viñas.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»No obstante, ellos desaparecen como espuma en el río. Todo lo que poseen está maldito y tienen miedo de entrar en sus propios viñedos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Huye veloz, se parece a la espuma de las aguas, y evita el camino de las cumbres.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

y huye rápido antes que amanezca. ¡Es maldito su campo en la región; no vuelve el lagarero a su viña!

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Es ligero como las aguas; su porción es maldita en la tierra; no andará por el camino de las viñas.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

«Los malvados son tan corruptos que nadie trabaja en sus viñedos; sus terrenos están malditos.

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Otras versiones



Job 24:18
14 Referencias Cruzadas  

Y tinieblas, que no te dejan ver, Y te anega una inundación de aguas.


Arrastrados antes del tiempo, Cuyos cimientos fueron arrasados por un río?


Los que exprimen el aceite en sus molinos, Y pisan sus lagares, pero pasan sed.°


Cosechan en campo ajeno, Y tienen que rebuscar en la viña del impío.


De día lo asaltarán los terrores, De noche lo arrebatará el huracán.


He visto al necio echar raíces, Pero al punto maldije su morada.


Se deslizaron como canoas de junco, Como águila que se lanza sobre la presa.


¡Escúrranse como aguas que se pierden! Al disparar sus saetas, ¡queden éstas despuntadas!


Sea su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien, por trampa.


La maldición de YHVH gravita sobre la casa del impío, Al paso que bendice la morada de los justos.


Vuelve° a tu tierra, oh hija de Tarsis, Que el puerto no existe más.


Si no escucháis, ni hacéis caso de ello para dar gloria a mi Nombre, dice YHVH Sebaot, haré recaer la maldición sobre vosotros, y maldeciré vuestras bendiciones. Sí, las maldeciré porque no hacéis caso de mi mandato.