Concibieron malicia, paren iniquidad, Y en sus entrañas° se nutre el engaño.
Isaías 33:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Habéis concebido hojarasca, pariréis paja, Y vuestro propio resoplido prenderá un fuego que os devorará. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Concebisteis hojarascas, rastrojo daréis a luz; el soplo de vuestro fuego os consumirá. Biblia Nueva Traducción Viviente Ustedes, los asirios, no producen más que hierba seca y rastrojos; su propio aliento se convertirá en fuego y los consumirá. Biblia Católica (Latinoamericana) Ustedes sembraron heno y cosecharán sólo paja,
mi respiración los quemará como una llama. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Concebís hojas y parís rastrojos, mi soplo es fuego que os devora. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Concebisteis hojarascas, rastrojo daréis a luz; vuestro aliento, como fuego os consumirá. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Todos los planes de Asiria son pura paja y basura; pero mi soplo es un fuego que los quemará por completo. |
Concibieron malicia, paren iniquidad, Y en sus entrañas° se nutre el engaño.
He aquí el inicuo° se preñó de iniquidad, Concibió perversidad y dio a luz la falsedad.
Hizo un hoyo y lo ha ahondado, ¡Pero él mismo ha caído en el foso preparado!
El fuerte será la estopa, y su obra la chispa, Y ambos arderán juntos, y no habrá quien los apague.
Las naciones bramarán como el bramido de muchas aguas, Pero Él las reprenderá y huirán lejos, Serán hostigadas como tamo del monte ante el viento, Y como remolino de polvo ante la tormenta.
Concebimos, nos retorcimos, Pero dimos a luz viento; No trajimos salvación° a la tierra, Ni le nacieron habitantes al mundo.
Porque como la lengua de fuego devora el rastrojo, y la paja se consume en la llama, Su raíz se pudrirá y sus brotes se desvanecerán como el tamo, Porque desecharon la Ley de YHVH Sebaot, Y despreciaron la palabra del Santo de Israel.
Nadie pleitea con justicia, Nadie juzga con rectitud; Se apoyan en la mentira, afirman la falsedad, Conciben engaños y dan a luz la maldad.
Por tanto, Adonay no se compadecerá de sus jóvenes, Ni tendrá compasión de sus huérfanos y de sus viudas; Porque todos son impíos y malvados, Y toda boca habla infamias.° Y con todo, no se aplaca su ira: Su mano sigue extendida.
Reteniéndola, ¿acaso no quedaba siendo tuya? Y una vez vendida, ¿no estaba a tu disposición? ¿Por qué pusiste este asunto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.
Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, engendra el pecado, y el pecado, ya desarrollado, da a luz la muerte.°