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Hechos 5:4 - La Biblia Textual 3a Edicion

4 Reteniéndola, ¿acaso no quedaba siendo tuya? Y una vez vendida, ¿no estaba a tu disposición? ¿Por qué pusiste este asunto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

4 La decisión de vender o no la propiedad fue tuya. Y, después de venderla, el dinero también era tuyo para regalarlo o no. ¿Cómo pudiste hacer algo así? ¡No nos mentiste a nosotros sino a Dios!».

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Biblia Católica (Latinoamericana)

4 Podías guardar tu propiedad y, si la vendías, podías también quedarte con todo. ¿Por qué has hecho eso? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

4 ¿No eras dueño para quedarte con él, y no podías disponer plenamente de él aun después de vendido? ¿Por qué te decidiste a hacer lo que has hecho? No has defraudado a los hombres, sino a Dios'.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

4 Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

4 Antes de vender el terreno, era todo tuyo y de tu esposa. Y cuando lo vendiste, todo el dinero también era de ustedes. ¿Por qué lo hiciste? No nos has mentido a nosotros, sino a Dios.

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Hechos 5:4
26 Referencias Cruzadas  

Yo sé, Dios mío, que Tú escudriñas los corazones, y te complaces en la rectitud; por eso yo, con rectitud de mi corazón te he ofrecido voluntariamente todo esto, y ahora veo con regocijo que tu pueblo, ahora aquí reunido, ha ofrendado para ti espontáneamente.


Además, en mi amor por la Casa de mi Dios, el tesoro propio mío que tengo de oro y plata lo he dado a la Casa de mi Dios, además de todo lo que ya he provisto para la Casa del Santuario:


oro, pues, para las cosas de oro, y plata para las cosas de plata, y para toda la obra de las manos de los artífices. ¿Y quién está dispuesto hoy a consagrar ofrenda voluntaria para YHVH?


Y el pueblo se alegró por haber contribuido voluntariamente, porque de todo corazón habían hecho su ofrenda a YHVH; y también el rey David se alegró en gran manera.


Concibieron malicia, paren iniquidad, Y en sus entrañas° se nutre el engaño.


Porque aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh YHVH, Tú la sabes toda.


He aquí el inicuo° se preñó de iniquidad, Concibió perversidad y dio a luz la falsedad.


Y dijo Moisés: Cuando YHVH os dé por la tarde carne para comer, y por la mañana pan hasta saciaros, será porque YHVH habrá oído vuestras murmuraciones que habéis murmurado contra Él, porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra YHVH.


Todo hombre y mujer de los hijos de Israel, cuyo corazón los impulsaba a contribuir en toda la obra que YHVH había ordenado hacer por medio de Moisés, llevaron ofrenda voluntaria a YHVH.


Mejor es que no prometas, a que prometas y no cumplas.


Nadie pleitea con justicia, Nadie juzga con rectitud; Se apoyan en la mentira, afirman la falsedad, Conciben engaños y dan a luz la maldad.


Así dice Adonay YHVH: En aquel día subirán cosas° a tu corazón, y tramarás un designio perverso,


Tú pues, y todo tu séquito: Es contra YHVH que os habéis confabulado, pues, ¿qué es Aarón para que murmuréis contra él?


El que os oye, me oye° a mí, y el que os rechaza, me rechaza a mí, y el que me rechaza, rechaza al que me envió.


Y le dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieras al Espíritu Santo, y sustrajeras del precio de la propiedad?


Y Pedro a ella: ¿Por qué os pusisteis de acuerdo para tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que sepultaron a tu marido, y te sacarán a ti.


Si bien la comida no nos hace más aceptos ante Dios, ni por no comer somos peores, ni por comer somos mejores.


Por tanto, el que no hace caso de esto,° no desecha al hombre, sino a Dios, que os° da su Espíritu Santo.


pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu bien no sea como por medio de coacción,° sino voluntariamente.


Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, engendra el pecado, y el pecado, ya desarrollado, da a luz la muerte.°


Y YHVH dijo a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan, porque no te han rechazado a ti, sino que me han rechazado a mí, para que no reine sobre ellos.


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