Hechos 26:16 - La Biblia Textual 3a Edicion Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque me he aparecido° a ti precisamente para escogerte por ministro y testigo, no sólo de las cosas que has visto de mí,° sino de aquellas en que me apareceré a ti, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, Biblia Nueva Traducción Viviente Ahora, ¡levántate! Pues me aparecí ante ti para designarte como mi siervo y testigo. Dile a la gente que me has visto y lo que te mostraré en el futuro. Biblia Católica (Latinoamericana) Ahora levántate y ponte en Pie: me he manifestado a ti para hacerte servidor y testigo de lo que has visto de mí y de lo que te mostraré más adelante. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero levántate y ponte en pie; porque para esto me he aparecido a ti, para constituirte en servidor y testigo de lo que acabas de ver y de lo que aún te mostraré. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto te he aparecido, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, Biblia Traducción en Lenguaje Actual Levántate, porque me he aparecido ante ti para nombrarte como uno de mis servidores. Quiero que anuncies lo que ahora sabes de mí, y también lo que sabrás después. |
Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie, porque a ti he sido enviado ahora. Y cuando me hubo dicho esa palabra, me puse en pie temblando.
según nos las transmitieron los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores del Logos,°
para tomar el lugar° en este ministerio apostólico, del cual se extravió Judas, para irse a su propio lugar.
Pero por ningún motivo considero la vida valiosa para mí mismo,° con tal de acabar° mi carrera,° y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para proclamar solemnemente° el Evangelio de la gracia de Dios.
Y después de saludarlos, les fue refiriendo, una por una, las cosas que Dios había hecho° entre los gentiles por medio de su ministerio,
Entonces dije: ¿Qué debo hacer,° Señor? Y el Señor me dijo: Levántate, ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que ha sido ordenado que hagas.°
A la noche siguiente, se le apareció el Señor y le dijo: ¡Ánimo! Porque como testificabas fielmente acerca de mí en Jerusalem, así también tienes que testificar en Roma.
Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.
por medio del cual° recibimos la gracia y el apostolado, para obediencia de la fe° entre todos los gentiles por causa de su nombre,
para ser ministro de Jesús el Mesías a los gentiles, ministrando como sacerdote el evangelio de Dios, para que la ofrenda de los gentiles llegue a ser agradable, santificada por el Espíritu Santo.
Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio, según la misericordia que recibimos, no desmayamos;
Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por el Mesías, y nos confió el ministerio de la reconciliación:
pues yo no lo recibí ni lo aprendí de hombre, sino por revelación de Jesús el Mesías.
Y subí según una revelación, y les expuse el evangelio que proclamo entre los gentiles, pero lo hice en privado, a los de reputación,° para cerciorarme de que no corría o había corrido en vano;
conforme a una revelación me fue dado a conocer el misterio, como antes escribí brevemente,°
ya que en verdad permanecéis fundamentados en la fe, y firmes y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual ha sido proclamado en toda la creación que está debajo del cielo, del cual yo, Pablo, llegué a ser ministro.
de la cual yo llegué a ser ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, a fin de que proclame plenamente° la palabra de Dios;
según lo aprendisteis de Epafras,° nuestro consiervo amado, quien es fiel ministro del Mesías para vosotros,
y enviamos a Timoteo, nuestro hermano y colaborador° de Dios en el evangelio del Mesías, para fortaleceros y exhortaros respecto° a vuestra fe,
Doy gracias al que me fortaleció, a Jesús el Mesías, Señor nuestro, que me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio;
Indicando estas cosas a los hermanos, serás buen ministro de Jesús el Mesías, nutrido con las palabras de fe y de la buena doctrina que has seguido de cerca.
Pero tú sé sobrio en todo, soporta los sufrimientos, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.