De este modo sacaron a Jeremías con sogas, y lo subieron de la cisterna. Y Jeremías permaneció en el atrio de la guardia.
Hechos 23:35 - La Biblia Textual 3a Edicion dijo: Te oiré cuando vengan también tus acusadores. Y mandó° que fuera custodiado en el pretorio de Herodes. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 le dijo: Te oiré cuando vengan tus acusadores. Y mandó que le custodiasen en el pretorio de Herodes. Biblia Nueva Traducción Viviente —Yo mismo oiré tu caso cuando lleguen los que te acusan —le dijo el gobernador. Luego el gobernador ordenó que lo pusieran en la prisión del cuartel general de Herodes. Biblia Católica (Latinoamericana) le dijo: 'Te oiré cuando estén presentes tus acusadores. Y mandó que lo custodiaran en el palacio de Herodes. Biblia Serafín de Ausejo 1975 'Te oiré en juicio cuando se presenten tus acusadores'. Y ordenó que siguiera bajo custodia en el pretorio de Herodes. Biblia Reina Valera Gómez (2023) dijo: Te oiré cuando vengan tus acusadores. Y mandó que le guardasen en el pretorio de Herodes. Biblia Traducción en Lenguaje Actual le dijo a Pablo: «Escucharé lo que tengas que decir cuando vengan los que te acusan.» Después, el gobernador ordenó a unos soldados que se llevaran a Pablo, y que lo vigilaran bien. Los soldados lo llevaron al palacio que había construido el rey Herodes el Grande. |
De este modo sacaron a Jeremías con sogas, y lo subieron de la cisterna. Y Jeremías permaneció en el atrio de la guardia.
Después que Jesús nació en Bet-léhem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos° del oriente llegaron a Jerusalem,
Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció sobremanera, y enviando soldados,° mató° a todos los niños menores de dos años en Bet-léhem y en sus alrededores, conforme al tiempo que particularmente había indagado de los magos.
Los soldados del procurador, llevando entonces a Jesús dentro del pretorio,° reunieron a toda la compañía° alrededor de Él,
Enseguida condujeron a Jesús desde donde Caifás al pretorio: era de madrugada, y ellos no entraron al pretorio para no contaminarse y poder comer° la pascua.
Habiéndoseme informado que había° un complot contra ese hombre, inmediatamente lo envío ante ti, ordenando también a sus acusadores que hablen contra él delante de ti.°
Cinco días después, el sumo sacerdote Ananías bajó con algunos ancianos, y un cierto abogado llamado Tértulo, quienes se presentaron al gobernador contra Pablo.
Cuando el gobernador le hizo señal para que tomara la palabra, Pablo respondió: Sabiendo que desde hace muchos años eres° juez para esta nación, con buen ánimo presentaré mi defensa,
sino causado° por algunos judíos de Asia, quienes deberían comparecer ante ti, si algo tienen que alegar contra mí.
Félix entonces, enterado más exactamente acerca del Camino, les aplazó el asunto, diciendo: Cuando baje el tribuno Lisias, examinaré vuestro caso.
Acto seguido, ordenó° al centurión que lo custodiara,° pero que tuviera° libertad y a ninguno de los suyos impidiera° atenderlo.
A ellos respondí que no es costumbre de los romanos entregar a ningún hombre sin que antes el acusado tenga a los acusadores cara a cara y se le dé la oportunidad de defenderse de la acusación.