Entended bien esto, los que de ’Eloah os olvidáis, No sea que os destroce y no haya quien os salve.
Hebreos 10:31 - La Biblia Textual 3a Edicion ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Más versionesBiblia Reina Valera 1960 ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo! Biblia Nueva Traducción Viviente ¡Es algo aterrador caer en manos del Dios vivo! Biblia Católica (Latinoamericana) Es espantoso caer en las manos del Dios vivo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 ¡Terrible cosa es caer en manos del Dios vivo! Biblia Reina Valera Gómez (2023) Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ¡Que terrible debe ser que el Dios de la vida tenga que castigarnos! |
Entended bien esto, los que de ’Eloah os olvidáis, No sea que os destroce y no haya quien os salve.
¡Tú, sólo Tú eres terrible! ¿Quién podrá resistir delante de ti cuando se encienda tu ira?
¿Quién conoce el poder de tu ira y de tu indignación conforme al temor que se te debe?
Aquel día los egipcios serán como las mujeres: Temblarán y estarán aterrorizados por la mano que YHVH Sebaot habrá alzado contra ellos.
Aterrados están los pecadores en Sión, El temblor se apoderó de los impíos. ¿Quién de nosotros podrá habitar en el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros podrá habitar en las ascuas eternas?
No temáis a los que matan el cuerpo pero el alma no pueden matar, temed más bien al que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.°
Yo os advertiré a quién debéis temer: Temed a Aquél que, después de matar, tiene poder para echar en el infierno. Sí, os digo: a Éste temed.
y habrá grandes terremotos y hambrunas y pestilencias en diferentes lugares, y sucesos aterradores y grandes señales del cielo.
¡He aquí la mano del Señor ahora contra ti, y estarás ciego, y no verás la luz del sol por un tiempo! Y al instante cayeron sobre él tinieblas y oscuridad; y daba vueltas buscando lazarillos.
Conociendo pues el temor del Señor,° persuadimos a los hombres. Ante Dios hemos sido hechos manifiestos, y espero que también ante vuestras conciencias sea manifiesto.
sino una horrenda expectación de juicio y ardor de fuego que va a consumir a los adversarios.°
Mirad pues hermanos, no sea que acaso haya en alguno de vosotros un corazón malo de incredulidad como para apartarse del Dios vivo.