Pondré la justicia por cordel y la rectitud por plomada, El granizo arrasará vuestro refugio de mentiras, Y las aguas arrollarán vuestro escondrijo.
Ezequiel 40:3 - La Biblia Textual 3a Edicion Me llevó allí, y he aquí un varón cuyo aspecto era el del bronce, con un cordel de lino y una caña de medir en la mano, estaba de pie junto a la puerta. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Me llevó allí, y he aquí un varón, cuyo aspecto era como aspecto de bronce; y tenía un cordel de lino en su mano, y una caña de medir; y él estaba a la puerta. Biblia Nueva Traducción Viviente A medida que me acercaba, vi a un hombre de pie junto a una puerta de entrada y su rostro brillaba como el bronce. En la mano tenía una cuerda de medir hecha de lino y una vara para medir. Biblia Católica (Latinoamericana) Me llevó para allá y vi a la entrada a un hombre que parecía de bronce; en su mano tenía un cordel de lino y una vara para medir. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Me llevó allí y vi que allí había un hombre que parecía de bronce, con una cuerda de lino en la mano y una caña de medir. Estaba de pie junto a la puerta. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y me llevó allí, y he aquí un varón, cuyo aspecto era como aspecto de bronce, y tenía un cordel de lino en su mano, y una caña de medir; y él estaba a la puerta. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Dios me llevó a esa ciudad, y allí vi a un hombre que parecía estar hecho de bronce. Estaba de pie, junto a la entrada, y en la mano tenía una cinta de lino y una regla para medir. |
Pondré la justicia por cordel y la rectitud por plomada, El granizo arrasará vuestro refugio de mentiras, Y las aguas arrollarán vuestro escondrijo.
¡A la Ley y al testimonio! Si no dicen conforme a esta palabra, Es porque no les ha amanecido.°
Entonces vi como una refulgencia de bronce acrisolado, y una apariencia de fuego lo enmarcaba de lo que parecía ser la apariencia de sus lomos hacia arriba; y de lo que parecía ser la apariencia de sus lomos hacia abajo, vi como una apariencia de fuego que tenía un resplandor todo en torno,
Sus piernas eran rectas, y sus pies como pezuñas de novillo, y centelleaban a la manera de la refulgencia del bronce incandescente.
Me introdujo luego en el Santuario, y midió los pilares: seis codos de un lado y seis codos de otro, que era el ancho del Tabernáculo.
Midió el costado oriental con la caña de medir: quinientas cañas, medidas en derredor con la caña de medir.
Entonces oí a uno que me hablaba desde la Casa (y el varón se mantenía en pie junto a mí),
Cuando el varón salió hacia el oriente con el cordel en su mano, midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas, hasta los tobillos.
Y miré, y he aquí una semejanza de hombre° como la apariencia de fuego: Desde la apariencia de sus lomos para abajo era fuego, y desde sus lomos para arriba, como la apariencia de un resplandor, como la refulgencia del bronce incandescente.
Sus pies eran semejantes al bronce bruñido,° como en un horno encendido,° y su voz, como el estruendo de muchas aguas.°
Y me fue dada una caña semejante a una vara,° diciendo: Levántate y mide el santuario de Dios,° el altar, y a los que adoran en él;
Y el que hablaba° conmigo tenía una medida, una vara de oro, para medir la ciudad, y sus puertas y su muro.°