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Ezequiel 39:21 - La Biblia Textual 3a Edicion

Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré ejecutado, y la mano mía que pongo sobre ellas.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre ellos puse.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

»De ese modo, mostraré mi gloria a las naciones. Todos verán el castigo que les impuse y el poder de mi puño cuando golpeo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Así mostraré mi gloria a las naciones. Quiero que sepan lo que es mi justicia y cómo supe dejar caer mi mano sobre ellas.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

'Manifestaré mi gloria entre las naciones y todas las naciones verán la justicia que hago en ellas y ejecuto con mi mano.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre ellos puse.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

»Yo mostraré mi gran poder a todas las naciones. Todas ellas verán que yo soy un juez que dicta sentencia y castigo.

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Otras versiones



Ezequiel 39:21
18 Referencias Cruzadas  

Porque de día y de noche tu mano se agravaba sobre mí, Hasta que mi vigor se convirtió en sequedades de verano. Selah


El que corrige a las naciones, ¿no castigará? El que enseña al hombre el conocimiento, ¿no conocerá?°


Yo endureceré el corazón de Faraón y los perseguirá. Entonces seré glorificado por medio de Faraón y de todo su ejército, y sabrán los egipcios que Yo soy YHVH. Y ellos hicieron así.


Faraón no os escuchará. Yo pondré mi mano en Egipto, y con grandes juicios sacaré de la tierra de Egipto a mis escuadrones, mi pueblo, los hijos de Israel.


Entonces dijeron los magos a Faraón: ¡Esto es el dedo de Dios! Pero el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, tal como YHVH había hablado.


Mas para esto te he sostenido, para mostrar en ti mi poder, y para proclamar mi Nombre por toda la tierra.°


Aunque alces tu mano, oh YHVH, no la miran; Que miren avergonzados tu celo por el pueblo, Y que el fuego devore a tus enemigos.


Ahora pues, YHVH Dios nuestro, sálvanos de su mano, y sepan todos los reinos de la tierra que Tú, sólo Tú, eres YHVH.


Y Yo santificaré mi gran Nombre, que fue profanado entre las naciones adonde fuisteis, el cual vosotros profanasteis en medio de ellas. Y las naciones sabrán que Yo soy YHVH, dice Adonay YHVH, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos.


y subirás contra mi pueblo Israel como un nublado que cubre la tierra. Ello ocurrirá en los días postreros, y Yo te traeré sobre mi tierra, para que las naciones me conozcan cuando Yo, oh Gog, sea santificado en medio de ti delante de sus ojos.


Así me engrandeceré y me santificaré, y seré conocido ante los ojos de muchas naciones, y sabrán que Yo soy YHVH.


Sí, todo el pueblo de la tierra los enterrará, y tendrá fama por ello, en el día en que Yo sea glorificado, dice Adonay YHVH.


Echáis a las mujeres de mi pueblo fuera del calor de sus hogares, Y quitáis para siempre a sus hijitos la gloria del legado° que les di.


Desde el levante del sol hasta su ocaso, mi Nombre es grande entre las naciones, y en todo lugar se ofrecerá a mi Nombre sacrificio de incienso y ofrenda limpia, porque mi Nombre es grande entre las naciones, dice YHVH Sebaot.


Y vuestros mismos ojos lo verán, y diréis: ¡Grande es YHVH más allá de los confines de Israel!


Y convocaron a todos los príncipes de los filisteos, y dijeron: ¡Sacad de aquí el Arca del Dios de Israel y enviadla de vuelta a su propio lugar, para que no nos mate a nosotros y a nuestro pueblo! Porque había un pánico mortal en toda la ciudad, y la mano de Dios se había agravado mucho allí.


Al ver esto, los de Asdod dijeron: El Arca del Dios de Israel no debe permanecer con nosotros, porque su mano se ha endurecido contra nosotros y contra Dagón nuestro dios.


Y observaréis: Si sube por el camino de su territorio hacia Bet-semes, Él nos ha hecho este gran mal, pero si no, entonces sabremos que no es su mano la que nos ha herido, sino que nos ocurrió por accidente.