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Ezequiel 39:21 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

21 'Manifestaré mi gloria entre las naciones y todas las naciones verán la justicia que hago en ellas y ejecuto con mi mano.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

21 Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre ellos puse.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

21 »De ese modo, mostraré mi gloria a las naciones. Todos verán el castigo que les impuse y el poder de mi puño cuando golpeo.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

21 Así mostraré mi gloria a las naciones. Quiero que sepan lo que es mi justicia y cómo supe dejar caer mi mano sobre ellas.

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La Biblia Textual 3a Edicion

21 Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré ejecutado, y la mano mía que pongo sobre ellas.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

21 Y pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que sobre ellos puse.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

21 »Yo mostraré mi gran poder a todas las naciones. Todas ellas verán que yo soy un juez que dicta sentencia y castigo.

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Ezequiel 39:21
18 Referencias Cruzadas  

mientras tuve tu mano pesando día y noche sobre mí, mi humor se consumía en ardores de verano. Selah


El que educa las gentes, ¿no va a castigar, él, que enseña a los humanos el saber?


Yo endureceré el corazón del Faraón, que se lanzará tras ellos, pero yo me cubriré de gloria a costa del Faraón y de todo su ejército. Así reconocerán los egipcios que yo soy Yahveh'. Así lo hicieron.


El Faraón no os escuchará; y entonces pondré yo mi mano sobre Egipto y sacaré del país de Egipto a mis huestes, a mi pueblo, a los israelitas, con durísimos castigos.


Yo estableceré una distinción entre mi pueblo y el tuyo. Mañana se realizará esta señal''.


Pero te he dejado con vida, para darte a conocer mi fuerza y para que mi nombre se divulgue sobre toda la tierra.


Yahveh, tu mano está alzada, pero ellos no la ven. ¡Vean, avergonzados, tu celo por el pueblo; el fuego devore a tus enemigos!


Pero ahora, oh Yahveh, Dios nuestro, sálvanos de su mano para que sepan todos los reinos de la tierra que sólo tú, oh Yahveh, eres Dios'.


Voy a mostrar la santidad de mi gran nombre, profanado en las naciones en donde vosotros lo habéis profanado; y así sabrán las naciones que yo soy Yahveh -oráculo del Señor Yahveh-, cuando muestre en vosotros mi santidad ante sus ojos.


Avanzarás contra mi pueblo Israel como un nublado que cubre la tierra. Será en los últimos días. Te traeré contra mi país, para que me conozcan las naciones cuando muestre mi santidad ante sus ojos por medio de ti, Gog'.


Entonces manifestaré mi grandeza, mostraré mi santidad, me daré a conocer a los ojos de muchas naciones y sabrán que yo soy Yahveh.'


Trabajará en el entierro toda la población del país, y será para ellos un honor el día en que yo muestre mi gloria -oráculo del Señor Yahveh.


Arrojáis a las mujeres de mi pueblo del hogar que era su delicia. Arrebatáis a sus pequeñuelos para siempre el honor que yo les di.


Porque desde el lugar por donde sale el sol hasta el lugar de su ocaso, mi nombre es grande entre las naciones; y en todo lugar, un sacrificio humeante, una oblación pura, se ofrece a mi nombre, porque grande es mi nombre entre las naciones -dice Yahveh Sebaot-.


Vuestros ojos lo verán y diréis: '¡Grande es Yahveh, aun más allá de los confines de Israel!'.


Convocaron entonces a todos los príncipes de los filisteos y les dijeron: 'Devolved el arca del Dios de Israel; que vuelva a su sitio, y no nos mate a nosotros y a nuestro pueblo'. Había un pánico de muerte en toda la ciudad, pues la mano de Dios pesaba duramente sobre ella.


Cuando vio la gente de Asdod lo que les sucedía, dijeron: 'Que no permanezca el arca del Dios de Israel con nosotros, porque su mano se ha mostrado dura con nosotros y con Dagón, nuestro Dios'.


Fijaos bien: si toma el camino de su país y sube hacia Bet Semes, es Yahveh quien nos ha traído esta gran calamidad; en caso contrario, sabremos que no fue su mano la que nos hirió, sino que esto nos ha sucedido por casualidad'.


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