Tu cuello, como la torre de David, Construida con roquetas, De donde penden mil escudos, Todos paveses° de valientes.
Ezequiel 27:11 - La Biblia Textual 3a Edicion Los hombres de Arvad y Jelec guarnecían tus muros en derredor, y los de Gamadim estaban en tus baluartes, y colgaban sus escudos alrededor de tus muros perfeccionando tu hermosura. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y los hijos de Arvad con tu ejército estuvieron sobre tus muros alrededor, y los gamadeos en tus torres; sus escudos colgaron sobre tus muros alrededor; ellos completaron tu hermosura. Biblia Nueva Traducción Viviente Hombres de Arvad y de Helec montaban guardia en tus murallas. Tus torres estaban al mando de hombres de Gamad. Sus escudos colgados en tus murallas completaban tu belleza. Biblia Católica (Latinoamericana) Los hijos de Arvad a tu servicio custodiaban tus fortificaciones; los guemadianos hacían guardia en tus torres, sus escudos colgando de tus muros te daban color. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Gentes de Arvad guarnecían con tu ejército todos tus muros, y los gamaditas tus torreones. Colgaban sus escudos en torno a tus murallas y completaban tu belleza.' Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y los hijos de Arvad con tu ejército estuvieron sobre tus muros alrededor, y los gamadeos en tus torres; sus escudos colgaron sobre tus muros alrededor; ellos perfeccionaron tu hermosura. Biblia Traducción en Lenguaje Actual ”Soldados de Arvad y de Gamad defendían tus murallas con la ayuda de tu ejército. Todo el tiempo vigilaban tus torres, y cuando colgaban sus escudos a lo largo de tus murallas, hacían que te vieras más hermosa. |
Tu cuello, como la torre de David, Construida con roquetas, De donde penden mil escudos, Todos paveses° de valientes.
Persas, los de Lud y los de Fut servían en tu ejército Como guerreros tuyos, Escudos y yelmos en ti se suspendían Y te engalanaban con ellos.
Por la opulencia de todas tus riquezas, traficaba Tarsis contigo, traficaba en tus mercados plata, hierro, estaño y plomo.
Los moradores de Sidón y de Arvad fueron tus remeros; Tus expertos, oh Tiro, estaban en ti, y eran tus timoneles.