Y además le diréis: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros, pues pensaba: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, luego veré su rostro, y… ¡quizá levante mi rostro!°
2 Reyes 18:31 - La Biblia Textual 3a Edicion No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced la paz conmigo y salid a mí, y cada uno comerá de su vid y de su higuera, y cada uno beberá el agua de su pozo, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid a mí, y coma cada uno de su vid y de su higuera, y beba cada uno las aguas de su pozo, Biblia Nueva Traducción Viviente »”¡No escuchen a Ezequías! El rey de Asiria les ofrece estas condiciones: hagan las paces conmigo; abran las puertas y salgan. Entonces cada uno de ustedes podrá seguir comiendo de su propia vid y de su propia higuera, y bebiendo de su propio pozo. Biblia Católica (Latinoamericana) No hagan caso a Ezequías, sino más bien al rey de Asur que les dice: Hagan la paz conmigo, ríndanse, y cada uno de ustedes seguirá comiendo de su viña y de su higuera, y bebiendo el agua de su cisterna. Biblia Serafín de Ausejo 1975 No escuchéis a Ezequías, pues así habla el rey de Asiria: haced la paz conmigo, rendíos a mí, y cada uno comerá de su viña y de su higuera y beberá agua de su pozo, Biblia Reina Valera Gómez (2023) No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced un acuerdo conmigo con presente, y salid a mí, y entonces cada uno coma de su vid y de su higuera, y cada uno beba las aguas de su cisterna; Biblia Traducción en Lenguaje Actual no le crean. Hagan las paces conmigo y ríndanse. Entonces podrán comer las uvas de su propio viñedo, los higos de sus árboles y beber su propia agua. |
Y además le diréis: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros, pues pensaba: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, luego veré su rostro, y… ¡quizá levante mi rostro!°
Acepta, te ruego, mi presente° que fue traído para ti, pues ’Elohim me ha favorecido, porque tengo de todo. Y le rogó con insistencia, y él lo aceptó.
Judá e Israel eran tan numerosos como la arena que está junto al mar en multitud; y comían, bebían y se regocijaban.
Así, Judá e Israel habitaron con seguridad todos los días de Salomón, cada cual debajo de su vid y de su higuera, desde Dan hasta Beerseba.
Y he aquí, me propongo construir una Casa para el nombre de YHVH mi Dios, como YHVH habló a mi padre David diciendo: Tu hijo, al que pondré en tu trono en tu lugar, él edificará una Casa para mi Nombre.
Y que Ezequías no os haga confiar en YHVH, diciendo: Ciertamente YHVH nos librará, y esta ciudad no será entregada en mano del rey de Asiria.
Los regalos abren paso al hombre, Y lo conducen ante la presencia de los grandes.
Quien cuida la higuera comerá higos, Y el que custodia a su amo recibirá honores.
Los nobles envían a sus criados° por agua, Van a las cisternas, pero no encuentran agua, Y vuelven con los cántaros vacíos, Avergonzados y confusos, cubren sus cabezas,
En aquel día, dice YHVH Sebaot, cada uno de vosotros convidará a su compañero, sentados debajo de su parra y debajo de su higuera.°