2 Crónicas 20:18 - La Biblia Textual 3a Edicion Entonces Josafat se inclinó rostro en tierra, y todo Judá y los habitantes de Jerusalem cayeron ante YHVH, y se postraron delante de YHVH. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces el rey Josafat se inclinó rostro en tierra y todo el pueblo de Judá y de Jerusalén hizo lo mismo en adoración al Señor. Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces Josafat se inclinó rostro en tierra; y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron ante Yavé para adorarlo. Biblia Serafín de Ausejo 1975 Entonces Josafat se postró rostro en tierra, y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron también ante Yahveh para adorar a Yahveh. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces Josafat se inclinó rostro en tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces Josafat se puso de rodillas, hasta tocar el suelo con la frente, y todos los que estaban con él también se arrodillaron ante Dios y lo adoraron. |
Y los levitas, de los hijos de los coatitas y de los hijos de los coreítas, se pusieron de pie para alabar con fuertes voces a YHVH, el Dios de Israel.
Y cuando se hubo consumido el holocausto, el rey y todos los que estaban con él se inclinaron y se postraron.
Y todos los hijos de Israel, al ver descender el fuego y la gloria de YHVH sobre la Casa, se inclinaron rostro a tierra sobre el pavimento, y postrándose, dieron gracias a YHVH, diciendo: ¡Porque Él es bueno, porque para siempre es su misericordia!
Y Esdras bendijo a YHVH, Ha-’Elohim Ha-Gadol.° Y todo el pueblo, alzando sus manos, respondió: ¡Amén! ¡Amén! Y reverenciando, se postraron ante YHVH rostro en tierra.
Entonces Job se levantó, y rasgó su manto y se rapó la cabeza, y cayendo en tierra se postró,
¡Venid, inclinémonos y postrémonos, Arrodillémonos ante la presencia de YHVH, nuestro Hacedor!
El pueblo creyó, y al oír que YHVH se ocupaba de los hijos de Israel, y había visto su aflicción, hicieron reverencia y se postraron.