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2 Crónicas 20:18 - Biblia Nueva Traducción Viviente

18 Entonces el rey Josafat se inclinó rostro en tierra y todo el pueblo de Judá y de Jerusalén hizo lo mismo en adoración al Señor.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

18 Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

18 Entonces Josafat se inclinó rostro en tierra; y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron ante Yavé para adorarlo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

18 Entonces Josafat se inclinó rostro en tierra, y todo Judá y los habitantes de Jerusalem cayeron ante YHVH, y se postraron delante de YHVH.

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

18 Entonces Josafat se postró rostro en tierra, y todo Judá y los habitantes de Jerusalén se postraron también ante Yahveh para adorar a Yahveh.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

18 Entonces Josafat se inclinó rostro en tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

18 Entonces Josafat se puso de rodillas, hasta tocar el suelo con la frente, y todos los que estaban con él también se arrodillaron ante Dios y lo adoraron.

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2 Crónicas 20:18
8 Referencias Cruzadas  

El hombre se inclinó hasta el suelo y adoró al Señor.


Después los levitas de los clanes de Coat y de Coré se pusieron de pie para alabar a viva voz al Señor, Dios de Israel.


Luego el rey y todos los que estaban con él se inclinaron en adoración.


Cuando todos los israelitas vieron que el fuego descendía y que la gloriosa presencia del Señor llenaba el templo, cayeron postrados rostro en tierra y adoraron y alabaron al Señor diciendo: «¡Él es bueno! ¡Su fiel amor perdura para siempre!».


Entonces Esdras alabó al Señor, el gran Dios, y todo el pueblo, con las manos levantadas, exclamó: «¡Amén! ¡Amén!». Luego se inclinaron y, con el rostro en tierra, adoraron al Señor.


Job se levantó y rasgó su vestido en señal de dolor; después se rasuró la cabeza y se postró en el suelo para adorar


Vengan, adoremos e inclinémonos. Arrodillémonos delante del Señor, nuestro creador,


Entonces el pueblo de Israel quedó convencido de que el Señor había enviado a Moisés y a Aarón. Cuando supieron que el Señor se preocupaba por ellos y que había visto su sufrimiento, se inclinaron y adoraron.


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