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1 Tesalonicenses 2:6 - La Biblia Textual 3a Edicion

ni buscamos gloria de hombres; ni de vosotros ni de otros,

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Biblia Reina Valera 1960

ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

En cuanto a elogios humanos, nunca los hemos buscado ni de ustedes ni de nadie.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Tampoco buscamos que la gente nos rindiera honores, fueran ustedes u otros,

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Biblia Serafín de Ausejo 1975

Jamás buscamos la gloria humana: ni la vuestra ni la de los demás.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

ni buscamos gloria de los hombres, ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Nunca hemos querido que ustedes, o que otras personas, nos traten como a gente importante.

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1 Tesalonicenses 2:6
24 Referencias Cruzadas  

Y por muchos días,° ciento ochenta días, exhibió las riquezas de la gloria de su reino y la magnificencia de su poderío.


Y Amán les contó la gloria de su riqueza, y la multitud de sus hijos, y como el rey lo había engrandecido y exaltado° sobre los príncipes y sobre los servidores del rey.


No es bueno comer mucha miel, Ni escudriñar uno su propia gloria es gloria.


el rey habló diciendo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para morada real con la grandeza de mi poder, para gloria de mi majestad?


porque amaban la gloria de los hombres más que la gloria de Dios.°


Gloria de parte de hombres no recibo.


¿Cómo podéis creer, vosotros que recibís gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que sólo de Dios viene?


El que habla de sí mismo busca su propia gloria; pero el que busca la gloria del que lo envió, éste es veraz y en Él no hay injusticia.


y porque el varón no fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón.°


Por tanto, escribo estas cosas estando ausente, para no actuar severamente estando presente, según la autoridad que el Señor me dio para edificación y no para destrucción.


Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesús el Mesías como Señor, y a nosotros mismos como siervos vuestros por causa de Jesús.


Porque, ¿busco ahora el favor° de los hombres o de Dios? ¿O busco complacer a hombres? Si aún complaciera° a hombres, no sería° siervo del Mesías.


No nos hagamos vanagloriosos, provocándonos los unos a los otros, envidiándonos los unos a los otros.


Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley, pero desean que vosotros seáis circuncidados para gloriarse en vuestra carne.


Porque os acordáis, hermanos, de nuestra fatiga y arduo trabajo, que trabajando de noche y de día, a fin de no ser gravosos a ninguno de vosotros, os proclamamos el evangelio de Dios.


Los ancianos° que guían° apropiadamente, sean tenidos por dignos de doble honra,° especialmente los que trabajan arduamente en la° palabra y enseñanza.