Dijo entonces David a Natán: 'He pecado contra Yahveh'. A lo que replicó Natán: 'Yahveh ha perdonado tu pecado; no morirás.
Salmos 130:4 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pero contigo está el perdón y así te haces temer. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado. Biblia Nueva Traducción Viviente Pero tú ofreces perdón, para que aprendamos a temerte. Biblia Católica (Latinoamericana) Pero de ti procede el perdón,
y así se te venera. La Biblia Textual 3a Edicion Pero en ti hay perdón, para que seas temido. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Pero en ti hay perdón, para que seas temido. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pero tú nos perdonas. ¡Por eso mereces nuestra adoración! |
Dijo entonces David a Natán: 'He pecado contra Yahveh'. A lo que replicó Natán: 'Yahveh ha perdonado tu pecado; no morirás.
Tú eres bueno, Señor, e indulgente, generoso en favores para todo el que te invoca.
Venid, pues, y discutamos, -dice Yahveh-: si son vuestros pecados como la grana, blanquearán como la nieve; si son rojos como el carmín, se volverán como la lana.
Abandone el impío su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuelva a Yahveh, que se apiada de él, y a nuestro Dios, que perdona continuamente.
No tendrá ya que enseñarse uno a otro ni una persona a otra persona, diciendo: 'Conoced a Yahveh', porque todos ellos me conocerán, desde el más pequeño al más grande -oráculo de Yahveh-, cuando perdone su culpa y no recuerde más su pecado'.
Al Señor, nuestro Dios, la misericordia y el perdón, porque fuimos rebeldes contra él,
Después se convertirán los hijos de Israel, buscarán a Yahveh, su Dios, y a David, su rey, y acudirán temerosos a Yahveh y a sus bienes, al fin de los tiempos.
La Iglesia, mientras tanto, gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaría, se edificaba y caminaba en el temor del Señor y crecía con la consolación del Espíritu Santo.
Así pues, ahora ya no pesa ninguna condena sobre quienes están en Cristo Jesús.
como que Dios es quien en Cristo estaba reconciliando consigo el mundo, sin tomar en cuenta a los hombres sus faltas, y quien puso en nosotros el mensaje de la reconciliación.
En él tenemos la redención por medio de su sangre, el perdón de los pecados según la riqueza de su gracia,
Sin embargo, el sólido cimiento de Dios permanece firme y tiene sellada esta inscripción: El Señor conoce a los suyos; y esta otra: apártese de la maldad todo el que invoca el nombre del Señor.