Dios los bendijo, diciéndoles: 'Sed fecundos y multiplicaos; llenad la tierra y dominadla; mandad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que repta sobre la tierra'.
Salmos 127:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 En verdad son los hijos heredad del Señor, y los frutos del vientre son una recompensa. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Biblia Nueva Traducción Viviente Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte. Biblia Católica (Latinoamericana) Un regalo del Señor son los hijos,
recompensa, el fruto de las entrañas. La Biblia Textual 3a Edicion He aquí, herencia de YHVH son los hijos, Y una recompensa el fruto del vientre. Biblia Reina Valera Gómez (2023) He aquí, herencia de Jehová son los hijos: el fruto del vientre es su recompensa. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los hijos que tenemos son un regalo de Dios. Los hijos que nos nacen son nuestra recompensa. |
Dios los bendijo, diciéndoles: 'Sed fecundos y multiplicaos; llenad la tierra y dominadla; mandad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que repta sobre la tierra'.
Y bendijeron a Rebeca, diciéndole: 'Hermana nuestra eres; crezcas en millares de millares, y se adueñe tu descendencia de las ciudades de sus enemigos'.
Alzó Esaú los ojos, vio a las mujeres y los hijos y preguntó: '¿Quiénes son estos que vienen contigo?'. Contestó: 'Son los hijos con que Yahveh ha favorecido a tu siervo'.
Conoció el hombre a Eva, su mujer, que concibió y dio a luz a Caín, y dijo: 'He logrado un varón con la ayuda de Yahveh'.
diciendo: 'Yo te haré ser fecundo y te multiplicaré, te convertiré en una asamblea de pueblos, y entregaré esta tierra a tus descendientes después de ti en posesión perpetua'.
el sexto fue Yitreán, de Eglá, mujer de David. Estos son los hijos que le nacieron a David en Hebrón.
Y de entre todos mis hijos -pues fueron muchos los que me concedió Yahveh-, eligió a mi hijo Salomón para que se siente en el trono del reino de Yahveh sobre Israel.
Los hijos de Ulán fueron guerreros valientes y diestros en el arco. Tuvieron muchos hijos y nietos: ciento cincuenta. Todos éstos fueron descendientes de Benjamín.
Sus arcos acribillan a los jóvenes. No se compadecen del fruto del vientre, sus ojos no se apiadan de los niños.
Aquí estoy yo y mis hijos, los que Yahveh me ha dado, como señales y portentos en Israel, de parte de Yahveh Sebaot, que habita en el monte Sión.
Yahveh te hará sobreabundar en bienes: en el fruto de tu vientre, en el de tu ganado y en el de tu suelo, en el suelo que Yahveh juró a tus padres que te había de dar.
Bendito el fruto de tu vientre, el de tu suelo y el de tu ganado, los partos de tus vacas y las crías de tus ovejas.
que tuvo treinta hijos y treinta hijas. A éstas las casó fuera, y de fuera trajo treinta doncellas para sus hijos. Fue juez de Israel durante siete años.
Yo le supliqué tener este niño, y Yahveh me ha concedido la petición que le hice.