Enséñame a cumplir tu voluntad, pues tú eres mi Dios. Que tu aliento bondadoso me conduzca por una tierra llana.
Romanos 8:14 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Todos los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios ésos son hijos de Dios. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Biblia Nueva Traducción Viviente Pues todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Biblia Católica (Latinoamericana) Todos aquellos a los que guía el Espíritu de Dios son hijos e hijas de Dios. La Biblia Textual 3a Edicion Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Todos los que viven en obediencia al Espíritu de Dios, son hijos de Dios. |
Enséñame a cumplir tu voluntad, pues tú eres mi Dios. Que tu aliento bondadoso me conduzca por una tierra llana.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque [ellos] serán llamados hijos de Dios.
Pero a todos los que la recibieron, a aquellos que creen en su nombre, les dio potestad de llegar a ser hijos de Dios;
Porque la creación, en anhelante espera, aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios.
En efecto, los que viven según la carne, anhelan las cosas de la carne; los que viven según el Espíritu, las del Espíritu.
Pero vosotros no vivís según la carne, sino según el espíritu, puesto que el Espíritu de Dios habita en vosotros. Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, este tal no pertenece a Cristo.
Y en aquel mismo lugar donde se les dijo: 'Vosotros no sois mi pueblo', allí serán llamados 'hijos del Dios vivo'.
Es decir, no por ser los hijos del linaje son hijos de Dios, sino que los que cuentan como descendencia son los hijos según la promesa.
Y seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.
para que rescatara a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiéramos la adopción filial.
Y prueba de que sois hijos es que Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: ¡ Abbá, Padre!
Os digo esto: caminad en el Espíritu, y no dejéis que se cumplan los deseos de la carne.
nos había predestinado a ser hijos adoptivos suyos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad,
-pues el fruto de la luz consiste en toda clase de bondad y de justicia y de verdad-,
Ved qué gran amor nos ha dado el Padre: que nos llamemos hijos de Dios. ¡Y lo somos! Por eso no os conoce el mundo, porque no lo conoció a él.
El que guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos ha dado.