Se rebeló también contra el rey Nabucodonosor, que le había exigido juramento de fidelidad por Dios. Endureció su cerviz y se obstinó en su corazón para no convertirse a Yahveh, Dios de Israel.
Números 30:3 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 si un hombre hace voto a Yahveh, o mediante juramento se impone a sí mismo una obligación, no violará su palabra; deberá cumplir todo lo que haya prometido. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Mas la mujer, cuando hiciere voto a Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su juventud; Biblia Nueva Traducción Viviente »Si una mujer joven hace un voto al Señor o una promesa bajo juramento, mientras todavía vive en la casa de su padre, Biblia Católica (Latinoamericana) Esto es lo que ha ordenado Yavé: Si un hombre hace un voto a Yavé o se compromete con juramento, no faltará a su palabra, sino que cumplirá todo lo que ha prometido. La Biblia Textual 3a Edicion Asimismo, si una mujer hace un voto a YHVH, y se impone una obligación en su juventud estando en casa de su padre, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Mas la mujer, cuando hiciere voto a Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su juventud; Biblia Traducción en Lenguaje Actual 3 (4) »Si una joven soltera le hace una promesa a Dios, |
Se rebeló también contra el rey Nabucodonosor, que le había exigido juramento de fidelidad por Dios. Endureció su cerviz y se obstinó en su corazón para no convertirse a Yahveh, Dios de Israel.
'Di a los israelitas: cuando alguien haga un voto, te toca a ti hacer la valoración de las personas según Yahveh.
Habló Moisés a los jefes de las tribus de los israelitas, diciéndoles: 'Esto es lo que ha mandado Yahveh:
Si una mujer, en su juventud, mientras vive todavía en casa de su padre, hace un voto a Yahveh o se impone a sí misma una obligación:
'Habla a los israelitas y diles: si un hombre o una mujer hace un voto especial, el voto del nazireato, para consagrarse a Yahveh,
las mujeres callen en las asambleas, pues no les está permitido hablar, sino que se muestren sumisas, como manda la ley.
Los israelitas no los atacaron a causa del juramento que los jefes de la comunidad les habían hecho en nombre de Yahveh, Dios de Israel; pero toda la comunidad murmuró contra los jefes.
Al verla, rasgó él sus vestiduras y exclamó: '¡Ay, hija mía! ¡Tú misma me hundes! ¡Tú me has destrozado! Porque yo pronuncié un voto ante Yahveh y no puedo retractarme'.
y le hizo este voto: '¡Oh Yahveh Sebaot! Si te dignas mirar la aflicción de tu sierva y te acuerdas de mí; y si no olvidas a tu sierva y le concedes un hijo varón, yo lo entregaré a Yahveh de por vida, y la navaja no tocará su cabeza'.