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Mateo 9:28 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Llegado a la casa, se le acercaron los ciegos y Jesús les dijo: '¿Creéis que yo puedo hacer esto?'. Ellos le responden: 'Sí, Señor'.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Entraron directamente a la casa donde Jesús se hospedaba, y él les preguntó: —¿Creen que puedo darles la vista? —Sí, Señor —le dijeron—, lo creemos.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Cuando Jesús estuvo en casa, los ciegos se le acercaron, y Jesús les preguntó: '¿Creen que puedo hacer esto?' Contestaron: 'Sí, Señor.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Y llegando a la casa, acudieron a Él los ciegos. Jesús les dice: ¿Creéis que puedo hacer esto? Le respondieron: Sí, Señor.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y llegado a casa, los ciegos vinieron a Él; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le dijeron: Sí, Señor.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Los ciegos siguieron a Jesús hasta la casa. Y cuando ya estaban adentro, Jesús les preguntó: —¿Creen ustedes que puedo sanarlos? Ellos respondieron: —Sí, Señor; lo creemos.

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Otras versiones



Mateo 9:28
14 Referencias Cruzadas  

sin que se acabara la harina en la orza, ni se agotara el aceite en la alcuza, conforme al oráculo que Yahveh había pronunciado por medio de Elías.


Aquel día salió Jesús de casa y fue a sentarse a la orilla del mar.


Entonces dejó a la muchedumbre y se fue a casa. Se le acercaron sus discípulos y le dijeron: 'Explícanos la parábola de la cizaña del campo'.


Y a causa de su incredulidad no hizo allí muchos milagros.


Cuando Jesús llegó a la casa de Pedro vio que la suegra de éste yacía en cama con fiebre;


En esto, se le acercó un leproso y se postró delante de él, diciéndole: 'Señor, si quieres, puedes dejarme limpio'.


Jesús se volvió y, mirándola, le dijo: '¡Ánimo, hija! Tu fe te ha salvado'. Y quedó curada la mujer desde aquel momento.


Cuando Jesús se marchaba de allí, le siguieron dos ciegos gritando: '¡Hijo de David, ten compasión de nosotros!'.


Entonces les tocó los ojos diciendo: 'Hágase en vosotros conforme a vuestra fe'.


y todo el que vive y cree en mí, jamás morirá. ¿Crees tú esto?'.


Jesús le responde: '¿No te dije que, si crees, verás la gloria de Dios?'.


Este hombre escuchaba a Pablo, quien, fijándose en él y viendo que tenía fe para ser curado,