Proclamaré el decreto del Señor, él me ha dicho: 'Tú eres hijo mío, yo te he engendrado en este día.
Mateo 16:16 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Tomando la palabra Simón Pedro, dijo: 'Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Biblia Nueva Traducción Viviente Simón Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente. Biblia Católica (Latinoamericana) Pedro contestó: 'Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo. La Biblia Textual 3a Edicion Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios viviente.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Pedro contestó: —Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios que vive y da vida. |
Proclamaré el decreto del Señor, él me ha dicho: 'Tú eres hijo mío, yo te he engendrado en este día.
Como anhela la cierva al lado del torrente, así te anhela a ti, oh Dios, el alma mía.
Después el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: '¡Que vuestra paz sea grande!
Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.
Los que estaban en la barca se postraron ante él, exclamando: '¡Realmente, eres Hijo de Dios!'.
Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo: 'Te conjuro por el Dios vivo que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios'.
Cuando el centurión y los que con él estaban custodiando a Jesús sintieron el terremoto y lo que pasaba quedaron sobrecogidos de espanto y decían: 'Realmente, éste era Hijo de Dios'.
El tentador se le acercó y le dijo: 'Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes'.
Pero él callaba y no respondía nada. De nuevo el sumo sacerdote le pregunta y le dice: '¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?'.
Natanael le respondió: ' Rabbí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el rey de Israel'.
Ella le contesta: 'Sí, Señor; yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo'.
Éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.
Lo mismo que el Padre que me ha enviado vive, y yo vivo por el Padre, así también el que me come vivirá por mí.
Simón Pedro le respondió: 'Señor, ¿a quién vamos a ir? ¡Tú tienes palabras de vida eterna!
diciendo a gritos: '¿Qué hacéis, hombres? También nosotros somos hombres, sujetos a las mismas miserias que vosotros, y os traemos la buena noticia de que debéis convertiros de estas vanidades al Dios vivo que hizo el cielo y la tierra y el mar y todo cuanto hay en ellos.
Mientras seguían su camino llegaron a un lugar con agua y dijo el eunuco: 'Aquí hay agua. ¿Qué impide que yo sea bautizado?'.
y en seguida predicaba en las sinagogas a Jesús, diciendo que éste era el Hijo de Dios.
constituido Hijo de Dios con poder, según el espíritu santificador, a partir de su resurrección de entre los muertos-, Jesucristo nuestro Señor;
Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, que nosotros, Silvano, Timoteo y yo, proclamamos entre vosotros, no fue sí y no, sino que en él se realizó el sí.
Es evidente que sois una carta de Cristo, redactada por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne de los corazones.
¿Qué compatibilidad entre el templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros somos templo de Dios vivo, como lo dijo Dios: Habitaré y caminaré en medio de ellos; yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.
¿Qué mortal ha oído alguna vez, como nosotros, la voz de Dios vivo hablando de en medio del fuego, y ha quedado con vida?
pues ellos mismos, hablando de nosotros, cuentan los detalles de la visita que os hicimos y cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,
Pero, si me retraso, quiero que sepas cómo hay que comportarse en la casa de Dios que es la Iglesia del Dios vivo, columna y soporte de la verdad.
nos fatigamos y luchamos porque hemos puesto nuestra esperanza en Dios vivo, que es salvador de todos los hombres, muy especialmente de los creyentes.
Pero vosotros os habéis acercado al monte Sión, a la ciudad del Dios vivo, a la Jerusalén de arriba, a millares de ángeles, a una reunión plena,
Mirad, hermanos, que en ninguno de vosotros se halle un corazón malvado e incrédulo que lo aparte del Dios vivo;
¡cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del espíritu eterno, se ofreció a Dios como sacrificio sin mancha, purificará nuestra conciencia de las obras muertas, para que rindamos culto al Dios vivo!
Si uno confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.
Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el verdadero Dios la vida eterna.
¿Y quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
Vi a otro ángel que subía de la parte del oriente y tenía el sello de Dios vivo. Y gritó con gran voz a los cuatro ángeles a quienes fue dado poder para dañar a la tierra y al mar,