Llegó el Hijo del hombre, que come y que bebe, y dicen: 'Éste es un comilón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores'. Pero la sabiduría fue reconocida por sus obras.
Lucas 15:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Y tanto los fariseos como los escribas murmuraban, diciendo: '¡Este hombre acoge a los pecadores y come con ellos!'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Biblia Nueva Traducción Viviente Por eso los fariseos y los maestros de la ley religiosa se quejaban de que Jesús se juntaba con semejantes pecadores, ¡y hasta comía con ellos! Biblia Católica (Latinoamericana) Por esto los fariseos y los maestros de la Ley lo criticaban entre sí: 'Este hombre da buena acogida a los pecadores y come con ellos. La Biblia Textual 3a Edicion Y los fariseos y los escribas murmuraban,° diciendo: Éste recibe a pecadores y come con ellos.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste a los pecadores recibe, y con ellos come. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Al ver esto, los fariseos y los maestros de la Ley comenzaron a criticar a Jesús, y decían: «Este hombre es amigo de los pecadores, y hasta come con ellos.» |
Llegó el Hijo del hombre, que come y que bebe, y dicen: 'Éste es un comilón y un bebedor, amigo de publicanos y pecadores'. Pero la sabiduría fue reconocida por sus obras.
Los fariseos, al verlo, decían a sus discípulos: '¿Por qué vuestro Maestro come con publicanos y pecadores?'.
Al ver esto, todos murmuraban, comentando que había ido a hospedarse en casa de un pecador.
Los fariseos y sus escribas murmuraban y decían a los discípulos: '¿Por qué coméis y bebéis con los publicanos y pecadores?'.
Llegó el Hijo del hombre, que come y que bebe, y decís: 'Éste es hombre comilón y bebedor, amigo de publicanos y pecadores'.
Viendo esto el fariseo que lo había invitado, se decía para sí: 'Si éste fuera [el] profeta, sabría quién y qué clase de mujer es ésta que le está tocando: ¡es una pecadora!'.
porque le echaban en cara: '¡Has entrado en casa de hombres incircuncisos y has comido con ellos!'.
Pues, antes de que vinieran algunos de parte de Santiago, comía en compañía de los gentiles; pero cuando llegaron aquéllos, se retraía y apartaba por temor a los circuncisos.
He aquí una afirmación digna de crédito y de plena aceptación: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales soy yo el primero.