Jacob sirvió por Raquel siete años, que le parecieron como unos días, por el amor que le tenía.
Jueces 16:15 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Ella le dijo entonces: '¿Cómo puedes decir 'te amo', si tu corazón no está conmigo? Es la tercera vez que te has burlado de mí, pues todavía no me has declarado cuál es el secreto de tu gran fuerza'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces, y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza. Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces Dalila, haciendo pucheros, le dijo: «¿Cómo puedes decirme “te amo” si no me confías tus secretos? ¡Ya te has burlado de mí tres veces y aún no me has dicho lo que te hace tan fuerte!». Biblia Católica (Latinoamericana) Entonces ella le dijo: '¿Cómo puedes decirme que me amas? Tu corazón no está conmigo, ya que tres veces te has burlado de mí y no me has dicho de dónde proviene tu enorme fuerza'. La Biblia Textual 3a Edicion Ella entonces le dijo: ¿Cómo sigues diciendo: Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo? Estas tres veces te has burlado de mí y no me has declarado en qué consiste tu gran fuerza. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y ella le dijo: ¿Cómo dices: Yo te amo, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces y no me has revelado aún en qué consiste tu gran fuerza. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Entonces Dalila exclamó: —¿Cómo puedes decir que me amas, si me sigues engañando? ¡Ya es la tercera vez que te burlas de mí, y todavía no me dices cuál es el secreto de tu gran fuerza! |
Jacob sirvió por Raquel siete años, que le parecieron como unos días, por el amor que le tenía.
Pero Absalón le replicó: '¿Es éste el afecto que tienes a tu amigo? ¿Por qué no te has ido con tu amigo?'.
Cuatro veces me enviaron este mismo recado, y yo les respondí de la misma manera.
Si guardáis mis mandamientos permaneceréis en mi amor, lo mismo que yo siempre he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
Amarás a Yahveh, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
pues en esto consiste el amor de Dios: en guardar sus mandamientos. Sus mandamientos no son pesados.
La mujer de Sansón se puso junto a él llorando y diciéndole: 'Odio es lo que me tienes, pero nada de amor. Has propuesto un acertijo a los de mi pueblo y no me lo has declarado'. Él le respondió: 'No se lo he declarado a mi padre ni a mi madre, ¿y voy a declarártelo a ti?'.
y las fijaras con una clavija de tejedor, yo me quedaría sin fuerzas y sería como un hombre cualquiera'. Entonces ella consiguió que se durmiera; le tejió las siete trenzas de la cabellera con un hilo fuerte y las fijó con una clavija de tejedor. Luego le gritó: '¡Sobre ti los filisteos, Sansón!'. Él se despertó al punto de su sueño y arrancó el tejido, la clavija y el telar.
Y tanto le importunaba y le agobiaba con sus palabras día tras día que su espíritu decayó hasta sentir mortal hastío.