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Juan 7:19 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

¿No os dio Moisés la ley? Sin embargo, ninguno de vosotros cumple la ley. ¿Por qué pretendéis matarme?'.

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Biblia Reina Valera 1960

¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme?

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Moisés les dio la ley, ¡pero ninguno de ustedes la cumple! De hecho, tratan de matarme.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Moisés les dio la Ley, ¿no es cierto? Pero si ninguno de ustedes cumple la Ley, ¿por qué quieren matarme?

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La Biblia Textual 3a Edicion

¿No os ha dado Moisés la ley? Pero ninguno de vosotros cumple la ley. ¿Por qué procuráis matarme?

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros guarda la ley? ¿Por qué procuráis matarme?

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Moisés les dio a ustedes la ley y, sin embargo, ninguno la obedece. ¿Por qué quieren matarme?

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Otras versiones



Juan 7:19
27 Referencias Cruzadas  

Pero los fariseos salieron y, en un consejo contra Jesús, concertaron la manera de acabar con él.


Pero los viñadores, cuando vieron al hijo, se dijeron entre sí: 'Éste es el heredero. Vamos a matarlo y nos quedaremos con su heredad'.


Cuando los pontífices y los escribas se enteraron buscaban la manera de acabar con él; pero le tenían miedo, porque todo el pueblo estaba maravillado de su enseñanza.


Luego les dice: '¿Es lícito en sábado hacer bien o hacer mal; salvar una vida o dejarla perecer?'. Pero ellos guardaban silencio.


Los fariseos, apenas salieron, junto con los herodianos, en seguida acordaron en consejo contra Jesús la manera de acabar con él.


Porque la ley fue dada por medio de Moisés y por Jesucristo vino la gracia y la verdad.


Intentaron nuevamente prenderlo, pero él se les escapó de las manos.


Desde aquel día tomaron la determinación de quitarle la vida.


Y por esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.


Por esto, precisamente, los judíos ponían aún más empeño en matarlo: porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que, además, decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.


No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre. Ya hay quien os acuse: Moisés, en quien vosotros tenéis puesta la esperanza.


Después de esto, andaba Jesús por Galilea. No quería andar por Judea, porque los judíos trataban de matarlo.


Decían algunos de Jerusalén: '¿Pero no es a éste al que buscan para matarlo?


Fue éste el que, en la asamblea del desierto, estuvo con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres; el que recibió palabras de vida para comunicároslas a vosotros;


Entonces, ¿a qué viene la ley? Fue añadida por razón de las transgresiones, hasta que viniera la descendencia a la que se hizo la promesa. Esta ley fue promulgada por medio de ángeles, por mano de un mediador.


De hecho, ni los mismos circuncidados observan la ley, sino que quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne.


En el juicio no consideraréis las personas, sino que escucharéis lo mismo al pequeño que al grande, no temeréis a nadie, porque el juicio es de Dios. La causa que os parezca demasiado difícil, traédmela a mí y yo la resolveré'.


Una ley nos prescribió Moisés, herencia de la asamblea de Jacob.