Los enviados eran de los fariseos.
Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.
Entonces los fariseos que habían sido enviados
Los enviados eran del grupo de los fariseos,
(Y los enviados eran de los fariseos.)
Entonces los mensajeros de los fariseos le dijeron a Juan: —Si tú no eres el Mesías, ni Elías ni el profeta, ¿por qué bautizas?
¡Fariseo ciego! Limpia primero por dentro la copa, que así quedará limpia también por fuera.
Cuando salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo habilidosamente sobre múltiples cuestiones,
Estaban oyendo todo esto los fariseos, que son avarientos, y se burlaban de él.
Pero los fariseos y los doctores de la ley frustraron el plan de Dios respecto de ellos mismos por rechazar aquel bautismo.
Respondió: 'Yo soy Voz del que clama: en el desierto trazad recto el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías'.
Le volvieron a preguntar: 'Pues entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?'.
Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángeles, ni espíritus, mientras que los fariseos creen en todo eso.
Ellos saben, si así lo quieren reconocer, que desde antiguo viví como fariseo según la secta más estricta de nuestra religión.