A la caída de la tarde salió Isaac a pasear por el campo y, alzando sus ojos, vio venir unos camellos.
Josué 1:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Que el libro de esta ley no se aparte de tu boca; medita en él día y noche para que procures actuar conforme a todo lo que en él está escrito, y así prosperarás y tendrás éxito en tus empresas. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Biblia Nueva Traducción Viviente Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas. Biblia Católica (Latinoamericana) Releerás constantemente este libro de la Ley. Lo meditarás día y noche para que actúes en todo según lo que allí está escrito: de ese modo llevarás a cabo tus proyectos y tendrás éxito. La Biblia Textual 3a Edicion No se aparte de tu boca el libro de esta Ley. De día y de noche meditarás° en él, para que cuides de hacer conforme a todo aquello que está en él escrito, porque entonces harás próspero tu camino, y tendrás buen éxito. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Este libro de la ley nunca se apartará de tu boca; sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Nunca dejes de leer el libro de la Ley; estúdialo de día y de noche, y ponlo en práctica, para que tengas éxito en todo lo que hagas. |
A la caída de la tarde salió Isaac a pasear por el campo y, alzando sus ojos, vio venir unos camellos.
Procuró buscar a Dios durante los días de Zacarías, que lo instruía en el temor de Dios. Y mientras buscó a Yahveh, Dios le hizo prosperar.
Que te sean aceptos los dichos de mi boca y mi meditación. Tú, Señor, eres mi roca, tú, mi redentor.
Yo anuncio tu justicia en la gran asamblea; mis labios no refreno, y tú, Señor, lo sabes.
'En cuanto a mí, dice Yahveh, ésta es mi alianza con ellos: Mi espíritu que está sobre ti y mis palabras que he puesto en tus labios no se apartarán de tu boca, ni de la boca de tu descendencia, ni de la boca de la descendencia de tu descendencia -dice Yahveh-, desde ahora y para siempre.'
El hombre bueno de su buen tesoro saca lo bueno; y el hombre malo de su mal tesoro saca lo malo.
y enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado. Y mirad: yo estoy con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos'.
No todo el que me dice: '¡Señor, Señor!', entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
En resumen, todo aquel que oye estas palabras mías y las pone en práctica se parecerá al hombre sensato que construyó su casa sobre la roca.
Pero él contestó: 'Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios y la guardan'.
'El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y también yo lo amaré y me manifestaré a él.'
Que no salga de vuestra boca ni una sola palabra torpe, sino sólo la que sea buena para la edificación,según la necesidad, y sea beneficiosa para quienes la oyen.
Guardad, pues, las palabras de esta alianza y ponedlas en práctica, para que tengáis éxito en todas vuestras empresas'.
'Hoy todos vosotros estáis presentes ante Yahveh, vuestro Dios: vuestros jefes de tribu, vuestros ancianos, vuestros escribas, todos los hombres de Israel,
Tienes la palabra muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas'.
cuando todo Israel vaya a presentarse delante de Yahveh, tu Dios, en el lugar que él haya elegido, leerás esta ley ante todo Israel, a sus oídos.
Cuando acabó Moisés de escribir en un libro las disposiciones de esta ley, hasta el fin,
Moisés convocó a todo Israel y les dijo: 'Escucha, Israel, los preceptos y las normas que hoy hago resonar en tus oídos; apréndelos y cuida de ponerlos por obra.
¡Ojalá que su corazón estuviera siempre dispuesto a temerme y a guardar todos mis mandamientos, a fin de que fuesen eternamente felices, ellos y sus hijos!
Poned, pues, mucho cuidado en hacer cuanto Yahveh, Dios vuestro, os ha ordenado; no os desviéis ni a la derecha ni a la izquierda.
La palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza: enseñaos y amonestaos mutuamente con toda sabiduría; cantad en vuestros corazones a Dios, con gratitud, salmos, himnos y cánticos espirituales.
Sé, pues, fuerte y muy animoso, y procura obrar en todo conforme a la ley que Moisés, mi siervo, te mandó. No te apartes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito adondequiera que vayas.
Después de esto, leyó todas las disposiciones de la ley, con sus bendiciones y maldiciones, conforme a todo lo que está escrito en el libro de la ley.
Dichosos los que lavan sus túnicas; así dispondrán del árbol de la vida y podrán entrar por las puertas de la ciudad.