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Jonás 2:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Cuando en mí desfallecía mi alma, me acordé de Yahveh y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Los que rinden culto a dioses falsos le dan la espalda a todas las misericordias de Dios.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Cuando en mí se me desfallecía el alma, me acordé de Yavé, y mi oración llegó a ti, a tu santo templo.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Los que siguen la vanidad de sus ídolos se alejan de su misericordia;

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Los que guardan las vanidades ilusorias, su misericordia abandonan.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 (9) »Los que adoran a otros dioses, a los ídolos sin vida, no pueden decir que tú eres su Dios.

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Otras versiones



Jonás 2:8
11 Referencias Cruzadas  

Rechazaron sus preceptos, la alianza que había él pactado con sus antepasados y las amonestaciones que les había hecho. Se fueron tras las vanidades, haciéndose vanos ellos mismos, y tras los pueblos de alrededor, a pesar de que Yahveh les había mandado que no los imitaran.


Aun si el ánimo me falta, tú conoces mi senda. En el camino por donde voy me tienden ocultas trampas.


En tus manos confío yo mi vida, tú eres mi rescate, Señor, Dios de verdad.


Por mi parte, Señor, a ti va mi plegaria en el tiempo propicio. Por la grandeza de tu amor, respóndeme con la fidelidad de tu socorro.


Son a la vez necios y tontos. La religión de los ídolos es eso: madera.


Yahveh, mi fuerza y mi fortaleza, mi refugio en el día de angustia, a ti vendrán naciones de los confines de la tierra y dirán: Sólo mentira heredaron nuestros padres, vanidad que de nada sirve.


pues dos males hizo mi pueblo: me abandonaron a mí, fuente de aguas vivas, y se excavaron cisternas, cisternas agrietadas, que no retienen el agua.


¡Escuchad, pueblos todos! ¡Atiende, tierra, y cuanto contienes! Sea testigo el Señor Yahveh contra vosotros, el Señor desde su santo templo.


No os apartéis, porque ello sería perseguir cosas vanas que no pueden ayudaros ni salvaros, pues no son nada.