Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jonás 2:8 - Biblia Reina Valera Gómez (2023)

8 Los que guardan las vanidades ilusorias, su misericordia abandonan.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

8 Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

8 Los que rinden culto a dioses falsos le dan la espalda a todas las misericordias de Dios.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

8 Cuando en mí se me desfallecía el alma, me acordé de Yavé, y mi oración llegó a ti, a tu santo templo.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

8 Los que siguen la vanidad de sus ídolos se alejan de su misericordia;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Serafín de Ausejo 1975

8 Cuando en mí desfallecía mi alma, me acordé de Yahveh y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

8 8 (9) »Los que adoran a otros dioses, a los ídolos sin vida, no pueden decir que tú eres su Dios.

Ver Capítulo Copiar




Jonás 2:8
11 Referencias Cruzadas  

Y desecharon sus estatutos, y su pacto que Él había hecho con sus padres, y sus testimonios que Él había prescrito a ellos; y siguieron la vanidad, y se hicieron vanos, y fueron en pos de las gentes que estaban alrededor de ellos, de las cuales Jehová les había mandado que no hiciesen como ellas:


Miré a mi mano derecha, y observé; mas no había quien me conociese; no tuve refugio, nadie se interesó por mi alma.


Aborrecí a los que esperan en vanidades ilusorias; pero yo confío en Jehová.


Sácame del lodo, y no dejes que me hunda; sea yo librado de los que me aborrecen, y de las aguas profundas.


Pero ellos son del todo torpes y necios. Enseñanza de vanidades es el leño.


Oh Jehová, fuerza mía y fortaleza mía; y refugio mío en el día de la aflicción, a ti vendrán los gentiles desde los confines de la tierra, y dirán: Ciertamente nuestros padres heredaron mentira y vanidad, y cosas en las que no hay provecho.


Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, para cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen el agua.


Oíd, pueblos todos: escucha oh tierra, y todo lo que hay en ti: y que el Señor Jehová sea testigo contra vosotros desde su santo templo.


No os apartéis en pos de las vanidades, que no aprovechan ni libran, porque son vanidades.


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos