Reunió el rey de Israel a los profetas, unos cuatrocientos, y les preguntó: '¿Debo ir a atacar a Ramot de Galaad o debo renunciar?'. Y le respondieron: 'Sube; que el Señor la entregará en manos del rey'.
Jeremías 5:31 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 los profetas profetizan con mentira, los sacerdotes gobiernan por su cuenta, y mi pueblo así lo quiere. Pero ¿qué haréis cuando llegue el fin? Más versionesBiblia Reina Valera 1960 los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin? Biblia Nueva Traducción Viviente los profetas dan profecías falsas, y los sacerdotes gobiernan con mano de hierro. Peor todavía, ¡a mi pueblo le encanta que sea así! Ahora bien, ¿qué harán ustedes cuando todo esto llegue a su fin? Biblia Católica (Latinoamericana) Los profetas anuncian mentiras,
los sacerdotes buscan el dinero
y todo esto le gusta a mi pueblo.
¿Qué harán ustedes, cuando llegue el fin? La Biblia Textual 3a Edicion Los profetas profetizan mentira y los sacerdotes gobiernan bajo su dirección,° Y mi pueblo así lo quiere. Pero, ¿qué haréis al final de ello? Biblia Reina Valera Gómez (2023) los profetas profetizan mentira, y los sacerdotes gobiernan por su propia mano; y mi pueblo así lo quiere. ¿Qué, pues, haréis al final de esto? Biblia Traducción en Lenguaje Actual Los profetas solo dicen mentiras, los sacerdotes enseñan lo que quieren, y mi pueblo parece estar feliz. Pero cuando llegue el desastre, nadie acudirá en su ayuda». |
Reunió el rey de Israel a los profetas, unos cuatrocientos, y les preguntó: '¿Debo ir a atacar a Ramot de Galaad o debo renunciar?'. Y le respondieron: 'Sube; que el Señor la entregará en manos del rey'.
El perverso da oídos al labio inicuo, el mentiroso atiende a la lengua mordaz.
¿Qué haréis el día del castigo, ante el desastre que llega de lejos? ¿A quién acudiréis en busca de auxilio y dónde dejaréis vuestra riqueza?
Y los habitantes de este litoral dirán aquel día: 'Mirad: ésa era nuestra esperanza, a la que acudimos en busca de ayuda para ser liberados del rey de Asiria. ¿Cómo podremos escapar nosotros?''.
Temieron en Sión los pecadores, temblor sobrecogió a los impíos. ¿Quién de nosotros morará en fuego devorador? ¿Quién de nosotros morará en hogueras eternas?
Dijiste: 'Siempre seré soberana, por siempre jamás'. No consideraste estas cosas, no recordaste su desenlace.
¿Hasta cuándo hará duelo el país y estará la hierba de todo el campo reseca? Por la maldad de sus habitantes, bestias y aves desaparecieron. Pero dicen ellos: 'No ve nuestros caminos'.
Yahveh me dijo: 'Mentira profetizan los profetas en mi nombre; no los he enviado ni les he dado orden alguna ni les he hablado: visión falsa, adivinación vana y engaño de su corazón, eso es lo que os profetizan.
Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron pronunciar a Jeremías estas palabras en el templo de Yahveh.
Tet. . Su impureza impregna sus vestidos. No se acordó de su fin; ha caído de forma inesperada, sin tener quien la consuele. Mira, Yahveh, mi aflicción, y cómo se crece mi enemigo.
Nun. Tus profetas tuvieron para ti visiones engañosas y necias. No te descubrieron tu pecado, de modo que cambiara tu suerte; te hicieron vaticinios falaces e ilusorios.
Mem. Fue así por los pecados de sus profetas, por las iniquidades de sus sacerdotes, que derramaron en medio de ella la sangre de inocentes.
Sade. Espiaban nuestros pasos, nos prohibían andar por nuestras plazas. Se acercaba nuestro fin, se cumplían nuestros días. Sí; nuestro fin ha llegado.
Precisamente porque han engañado a mi pueblo diciendo: '¡Paz!', cuando no hay paz, y mientras él construye una tapia ahí están ellos revocándola con barro,
Ven cosas vanas y adivinaciones mentirosas esos que dicen: 'Oráculo de Yahveh', cuando Yahveh no los ha enviado, y esperan que él confirme sus palabras.
¿Aguantará tu corazón y resistirán tus manos los días en que yo me ocupe de ti? Yo, Yahveh, he hablado y lo haré.
Será del sacerdote lo mismo que del pueblo: lo castigaré por su conducta y le pagaré según sus obras.
Cosas horribles he visto en Betel: allí se prostituye Efraín, se contamina Israel.
Si un hombre corriera tras el viento y dijera mentiras como ésta: 'Yo te haré profecías a cambio de vino y licores', ése sería el profeta digno de este pueblo.
¡Dejad de babear -babean ellos-! ¡No babeéis de este modo! No nos tocará el deshonor.
Sus jefes juzgan por soborno, sus sacerdotes enseñan por lucro, sus profetas adivinan por dinero, y se apoyan en Yahveh, diciendo: '¿No está Yahveh entre nosotros? ¡No nos sucederá nada malo!'.
Sus profetas son vanidosos, impostores; sus sacerdotes profanan lo santo, quebrantan la ley.
Y ha dicho: les ocultaré mi rostro, veré cuál es su fin. Porque raza pervertida son ellos, hijos que no tienen lealtad.
Si tuvieran cordura lo comprenderían, se darían cuenta del fin que les espera.