Biblia Todo Logo
La Biblia Online
- Anuncios -





Jeremías 26:7 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

7 Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron pronunciar a Jeremías estas palabras en el templo de Yahveh.

Ver Capítulo Copiar


Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

7 Y los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías hablar estas palabras en la casa de Jehová.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Nueva Traducción Viviente

7 Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo escucharon a Jeremías mientras hablaba frente al templo del Señor;

Ver Capítulo Copiar

Biblia Católica (Latinoamericana)

7 Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías pronunciar estas palabras en la Casa de Yavé.

Ver Capítulo Copiar

La Biblia Textual 3a Edicion

7 Y los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Jeremías hablar estas palabras en la Casa de YHVH.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Reina Valera Gómez (2023)

7 Y los sacerdotes, los profetas, y todo el pueblo, oyeron a Jeremías hablar estas palabras en la casa de Jehová.

Ver Capítulo Copiar

Biblia Traducción en Lenguaje Actual

7-9 Jeremías anunció este mensaje en el templo de Dios, y lo escucharon los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo. Pero tan pronto como terminó de anunciarlo, todos los que estaban allí se lanzaron contra él y lo apresaron, y amenazantes le dijeron: «¡Esto te va a costar la vida! ¿Cómo te atreves a hablar en el nombre de Dios, y decir que este templo será destruido como el santuario de Siló? ¿Cómo te atreves a decir que Jerusalén será destruida, y que se quedará sin habitantes?»

Ver Capítulo Copiar




Jeremías 26:7
8 Referencias Cruzadas  

los profetas profetizan con mentira, los sacerdotes gobiernan por su cuenta, y mi pueblo así lo quiere. Pero ¿qué haréis cuando llegue el fin?


Sus jefes juzgan por soborno, sus sacerdotes enseñan por lucro, sus profetas adivinan por dinero, y se apoyan en Yahveh, diciendo: '¿No está Yahveh entre nosotros? ¡No nos sucederá nada malo!'.


Sus profetas son vanidosos, impostores; sus sacerdotes profanan lo santo, quebrantan la ley.


Cuando los pontífices y !os escribas vieron los milagros que estaba haciendo y a los niños que gritaban en el templo: '¡Hosanna al Hijo de David!', se indignaron


Entonces el sumo sacerdote y todos los suyos, los de la secta de los saduceos, se llenaron de ira,


Síguenos en:

Anuncios


Anuncios


¡Síguenos en WhatsApp! Síguenos