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Jeremías 27:5 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

yo hice la tierra, al hombre y a los animales que hay sobre la superficie de la tierra, con mi gran potencia y con mi brazo extendido, y la doy a quien parece bien a mis ojos.

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Biblia Reina Valera 1960

Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la faz de la tierra, con mi gran poder y con mi brazo extendido, y la di a quien yo quise.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

‘Yo hice la tierra, la gente y cada animal con mi gran fuerza y brazo poderoso. Estas cosas me pertenecen y puedo dárselas a quien yo quiera.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Yo hice, con mi gran poder y con mis intervenciones, la tierra, el hombre y los animales que existen sobre ella, y los doy a quien se me antoje.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la faz de la tierra con mi gran poder y con mi brazo extendido, y a quien me parece conveniente la doy.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Yo hice la tierra, el hombre y las bestias que están sobre la faz de la tierra con mi gran poder y con mi brazo extendido, y la di a quien yo quise.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Con mi gran poder hice la tierra, y a los hombres y a los animales que viven en ella. Yo decido quién la gobierna.

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Jeremías 27:5
54 Referencias Cruzadas  

Hizo Dios los animales salvajes según su especie, los ganados, según su especie, y todos los reptiles de la tierra según su especie. Y vio Dios que estaba bien.


El que derramare la sangre del hombre, por el hombre será derramada la suya; porque a imagen de Dios hizo Dios al hombre.


pues oirán hablar de tu gran nombre, de tu fuerte mano y tu brazo extendido, cuando venga a orar a este templo,


'Así habla Ciro, rey de Persia: Yahveh, el Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha encargado que le edifique un templo en Jerusalén de Judá.


Reinos y pueblos les diste, se los repartiste en herencia por suertes. Se adueñaron del país de Sijón, de la tierra del rey de Jesbón, y del país de Og, rey de Basán.


Y yo digo: 'Dios mío, no me tomes en medio de mis días'. Tus años son por todas las edades:


Nada son todos los dioses de los pueblos, pues el Señor hizo los cielos.


Porque en seis días hizo Yahveh el cielo, la tierra y el mar, y todo cuanto contienen; pero el día séptimo descansó. Por eso bendijo Yahveh el día del sábado y lo declaró santo.


Dirás, pues, a los israelitas: 'Yo soy Yahveh; yo os sacaré de las cargas pesadas de Egipto, os libertaré de su servidumbre y os redimiré con brazo extendido y con castigos durísimos.


Así dice el Señor Yahveh, que creó el cielo y lo extendió, que dilató la tierra y cuanto en ella brota, que da respiro al pueblo que la habita, y aliento a los que andan por ella:


Así dice Yahveh, tu redentor, el que te formó desde el seno: yo soy Yahveh, que lo ha hecho todo; yo extiendo los cielos, yo solo, dilato la tierra, y ¿quién conmigo?,


Yo hice la tierra y al hombre en ella creé. Yo, mis manos extendieron los cielos y a todo su ejército mando.


Mi mano fundó la tierra y mi diestra desplegó el cielo; los llamo y todos a una se presentan.


Olvidabas a Yahveh, que te hizo, que extendió el cielo y fundó la tierra, y siempre temblabas todo el día ante el furor del opresor cuando intentaba perderte. Pero ¿dónde está el furor del opresor?


y mándales decir a sus señores: 'Así dice Yahveh Sebaot, Dios de Israel: diréis a vuestros señores lo siguiente:


'¡Ay, Señor Yahveh! Mira: tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido. Para ti nada hay imposible;


Él hizo la tierra con su poder, fundamentó el mundo con su sabiduría y extendió el cielo con su inteligencia.


En tus manos ha puesto a los hijos de los hombres, a las bestias del campo y a las aves del cielo en cualquier lugar donde moren y te ha hecho soberano de todos ellos. Tú eres la cabeza de oro.


Por decreto de los vigilantes es esta sentencia, por orden de los santos es esta decisión, para que sepan todos los vivientes que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres; lo da a quien le place y eleva al más humilde de los hombres.'


El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, cuya copa llegaba hasta el cielo y se veía desde toda la tierra,


'Te expulsarán de entre los hombres, y con las bestias del campo tendrás tu morada; de hierba, como los bueyes, te alimentarás y del rocío del cielo serás empapado; siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que sepas que el Altísimo domina sobre el reino de los hombres y lo da a quien le place.'


Todo esto se realizó en el rey Nabucodonosor.


¡Oh rey!, el Dios Altísimo dio a Nabucodonosor, tu padre, el reino, la grandeza, la gloria y la majestad.


diciendo a gritos: '¿Qué hacéis, hombres? También nosotros somos hombres, sujetos a las mismas miserias que vosotros, y os traemos la buena noticia de que debéis convertiros de estas vanidades al Dios vivo que hizo el cielo y la tierra y el mar y todo cuanto hay en ellos.


El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, siendo, como es, señor de cielo y tierra, no habita en templos hechos a mano,


Él hizo provenir de uno a todo el linaje humano para que poblara toda la faz de la tierra; él fijó los tiempos determinados y los límites habitables,


y te vas a encontrar frente a los amonitas. No los ataques ni les incites al combate; no te daré nada del país de los amonitas, porque se lo di ya en posesión a los descendientes de Lot.


pueblo grande, numeroso y de elevada estatura, como los anaquitas; pero Yahvé los exterminó ante ellos, los desalojaron y se establecieron en su lugar.


Porque Yahveh, tu Dios, te ha bendecido en todas tus empresas, te ha conducido en tu marcha a través de este gran desierto y hace ya cuarenta años que Yahveh, tu Dios, está contigo, sin que te haya faltado nada''.


Yahveh me dijo: 'No ataques a Moab ni los incites al combate; no te daré nada de su tierra, ya que Ar se la di en posesión a los hijos de Lot.


Cuando el Altísimo entregaba a cada nación su heredad, cuando diseminaba a los hijos de Adán, fijó los confines de los pueblos según el número de los hijos de Dios,


ni imagen de cualquier clase de animales de la tierra o de cualquier ave alada que vuela por el cielo;


Cuando hayáis engendrado hijos y nietos y hayáis envejecido en aquella tierra, si os corrompéis y os fabricáis imágenes talladas de cualquier clase, practicando así el mal a los ojos de Yahveh, tu Dios, y lo irritáis,


Pregunta, pues, a los tiempos antiguos que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra, y desde el uno al otro extremo del cielo: ¿ha sucedido jamás cosa tan grande como ésta, o se ha oído algo semejante?


Te ha sido concedido ver todo esto, para que sepas que Yahveh es, en verdad, Dios, y que no hay otro fuera de Él.


Honra a tu padre y a tu madre, como te lo ha ordenado Yahveh, tu Dios, para que se prolonguen tus días y seas feliz en el suelo que Yahveh, tu Dios, te da.


Sin embargo, son tu pueblo, tu heredad, que sacaste fuera con tu gran poder y brazo tenso'.


porque en él fueron creadas todas las cosas en el cielo y sobre la tierra, las visibles y las invisibles, ya tronos, ya dominaciones, ya principados, ya potestades: todo fue creado por él y para él;


En estos últimos días nos ha hablado por medio del Hijo, al que nombró heredero de todas las cosas, y por medio del cual creó también los mundos y los tiempos.


'Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder. Porque tú creaste todas las cosas, por tu voluntad existen y fueron creadas'.