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Hechos 7:34 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

He visto el sufrimiento de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas y he bajado a liberarlos. Ahora, pues, ven acá; te voy a enviar a Egipto'.

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Biblia Reina Valera 1960

Ciertamente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Ciertamente he visto la opresión de mi pueblo en Egipto. He escuchado sus gemidos y he descendido para rescatarlos. Ahora ve, porque te envío de regreso a Egipto”.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

He visto cómo maltratan a mi pueblo en Egipto, he oído su llanto y he bajado para liberarlo. Y ahora ven, que te voy a enviar a Egipto.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Ciertamente he visto la opresión de mi pueblo que está en Egipto, y he oído sus gemidos,° y he descendido a librarlos. Ahora, pues, ven, para que te envíe a Egipto.°

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Ciertamente, he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su gemido, y he descendido para librarlos. Ahora, pues, ven, te enviaré a Egipto.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Yo sé muy bien que mi pueblo Israel sufre mucho, porque los egipcios lo han esclavizado. También he escuchado sus gritos pidiéndome ayuda. Por eso he venido a librarlos del poder egipcio. Así que prepárate, pues voy a mandarte a Egipto.”

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Otras versiones



Hechos 7:34
21 Referencias Cruzadas  

Bajó Yahveh a ver la ciudad y la torre que estaban construyendo los hombres,


Bajemos, pues, y confundamos allí su lenguaje para que no se entiendan entre sí'.


Voy a bajar para ver si el clamor que he oído está justificado y, si no, lo averiguaré'.


Tú viste la aflicción de nuestros padres en Egipto y escuchaste su clamor junto al mar de los Juncos.


Mandó a Moisés su servidor, a Aarón, que él eligiera,


Reparó él, con todo, en su aflicción y escuchó sus lamentos.


Baja, Señor, los cielos y desciende, percute las montañas, que echen humo,


Dijo Dios a Moisés: 'Yo soy el que soy. Así hablarás a los israelitas: 'el 'Yo soy' me envía a vosotros''.


El pueblo creyó y, al tener noticia de que Yahveh había visitado a los israelitas y había visto su humillación, se postraron y lo adoraron.


Huyó Jacob al campo de Aram, sirvió Israel por una mujer, y por una mujer se hizo pastor.


Yo te saqué de la tierra de Egipto, te rescaté de la casa de esclavitud y envié delante de ti a Moisés, a Aarón y a María.


Yo descenderé y te hablaré allí; tomaré del espíritu que hay en ti y se lo infundiré a ellos, para que compartan contigo la carga del pueblo y no la lleves tú solo.


Pues nadie ha subido al cielo sino aquel que bajó del cielo, el Hijo del hombre'.


Porque he bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.


Cuando Yahveh les suscitaba jueces, Yahveh estaba con el juez y los salvaba de sus enemigos durante la vida del juez, pues Yahveh tenía piedad de los gemidos que les arrancaban los que los oprimían y vejaban.