Os aseguro además: si dos de vosotros unen sus voces en la tierra para pedir cualquier cosa, la conseguirán de mi Padre que está en el cielo.
Hechos 12:5 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Pedro, pues, estaba bajo custodia en la cárcel; pero en la Iglesia se hacían continuas oraciones a Dios en favor de él. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. Biblia Nueva Traducción Viviente Pero, mientras Pedro estaba en la cárcel, la iglesia oraba fervientemente por él. Biblia Católica (Latinoamericana) Y mientras Pedro era custodiado en la cárcel, toda la Iglesia oraba incesantemente por él a Dios. La Biblia Textual 3a Edicion Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel, pero la iglesia hacía ferviente oración° a Dios por él. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Así que, Pedro era guardado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Mientras Pedro estaba en la cárcel, los miembros de la iglesia oraban a Dios por él en todo momento. |
Os aseguro además: si dos de vosotros unen sus voces en la tierra para pedir cualquier cosa, la conseguirán de mi Padre que está en el cielo.
Luego les propuso una parábola sobre la necesidad que tenían de orar siempre y de no cansarse nunca.
Tras pensarlo, se encaminó a la casa de María, la madre de Juan, por sobrenombre Marcos, donde había muchas personas reunidas en oración.
Lo apresó y lo metió en la cárcel, entregándolo a cuatro piquetes, de cuatro soldados cada uno, para que lo custodiaran, con intención de hacerlo comparecer ante el pueblo pasada la Pascua.
Cuando Herodes se disponía a hacerlo comparecer, aquella misma noche, estaba Pedro durmiendo en medio de dos soldados, sujeto con dos cadenas; y guardias ante la puerta custodiaban la cárcel.
Y así, si un miembro sufre, todos los demás padecen con él; y si un miembro es honrado, todos los demás participan de su honor.
Ayudadnos vosotros también con la oración por nosotros, de suerte que el don que se nos concede a nosotros gracias a muchas personas, sea por muchas agradecido en nombre nuestro.
Acordaos de los presos, como si compartierais con ellos la prisión; de los torturados, como si también vosotros estuvierais dentro de su piel.
Confesaos, pues, los pecados unos a otros; orad unos por otros para ser curados. La oración asidua del justo tiene mucho poder.