Él la reconoció y dijo: '¡La túnica de mi hijo! Una bestia salvaje lo ha devorado; José ha sido despedazado'.
Génesis 38:26 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Judá los reconoció, y dijo: 'Ella tiene más razón que yo; pues no la he dado a Selá mi hijo'. Pero nunca más la volvió a conocer. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es ella que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció. Biblia Nueva Traducción Viviente Judá los reconoció enseguida y dijo: —Ella es más justa que yo, porque no arreglé que ella se casara con mi hijo Sela. Y Judá nunca más volvió a acostarse con Tamar. Biblia Católica (Latinoamericana) Judá reconoció que eran suyos y dijo: 'Soy yo el culpable, y no Tamar, porque no le he dado a mi hijo Sela. Y no tuvo más relaciones con ella. La Biblia Textual 3a Edicion Entonces Judá los reconoció, y dijo: Es más justa que yo, porque no le di a mi hijo Sela. Pero nunca más la conoció.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Entonces Judá los reconoció, y dijo: Más justa es que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció. Biblia Traducción en Lenguaje Actual En cuanto Judá reconoció su sello y la vara, dijo: —El culpable soy yo, y no ella, pues no quise darle a mi hijo Selá como esposo. Y nunca más Judá volvió a tener relaciones sexuales con Tamar. |
Él la reconoció y dijo: '¡La túnica de mi hijo! Una bestia salvaje lo ha devorado; José ha sido despedazado'.
Se quitó ella los vestidos de viuda, se cubrió con un velo, y, así cubierta, se sentó a la entrada de Enáin, junto al camino de Timná; pues veía que Selá era ya mayor y no la desposaban con él.
Conoció el hombre a Eva, su mujer, que concibió y dio a luz a Caín, y dijo: 'He logrado un varón con la ayuda de Yahveh'.
Levantaron, pues, una tienda para Absalón en la azotea, y Absalón entró a las concubinas de su padre a la vista de todo Israel.
Entró luego David en su palacio de Jerusalén. Tomó el rey las diez concubinas que había dejado al cuidado del palacio y las puso bajo custodia. Proveyó su sustento, pero ya no se acercó más a ellas. Quedaron, pues, ellas recluidas hasta el día de su muerte como viudas de por vida.
Cuando David vio al ángel haciendo estragos en el pueblo, dijo a Yahveh: 'Yo, yo fui quien pecó; fui yo quien delinquió. Pero este rebaño, ¿qué ha hecho? ¡Descarga tu mano sobre mí y sobre la casa de mi padre!'.
Ahora, cuando a ti te toca, desfalleces; cuando a ti te afecta, te conturbas.
Carga con tu ignominia, pues has dejado en buen lugar a tus hermanas, por ser tantos los pecados que has cometido, más abominables que los de ellas, que son más justas que tú. Avergüénzate y soporta tu ignominia, ya que has hecho que tus hermanas parezcan inocentes.'
Tus ojos no pueden ver el mal, no puedes consentir la violencia. ¿Por qué, pues, ves a los pérfidos y callas cuando el impío devora a quien es más justo que él?
Ellos, al oírlo, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta quedar solos Jesús y la mujer, que estaba allí delante.
La noche está muy avanzada, el día se acerca. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz.
Ahora bien, sabemos que cuanto dice la ley, para aquellos que están bajo la ley lo dice, a fin de que nadie pueda rechistar y el mundo entero se sienta reo de culpa ante Dios;
Cuando terminó David de decir estas palabras a Saúl, Saúl exclamó: '¿Es tuya esta voz, hijo mío David?'. Y Saúl levantó la voz, y rompió a llorar.
Y dijo a David: 'Tú eres más justo que yo, porque tú me has hecho bien mientras yo he procurado hacerte mal.