Salió Abrán, tal le había ordenado Yahveh, y Lot se fue con él. Tenía Abrán setenta y cinco años cuando salió de Jarán.
Génesis 26:5 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 por haber escuchado Abrahán mi voz y haber guardado mis mandatos, mis preceptos y mis leyes'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Biblia Nueva Traducción Viviente Yo haré esto porque Abraham me escuchó y obedeció todos mis requisitos, mandatos, decretos e instrucciones». Biblia Católica (Latinoamericana) como premio a la obediencia de Abrahán, que guardó mis leyes y cumplió mis mandamientos y preceptos. La Biblia Textual 3a Edicion por cuanto Abraham oyó mi voz y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Biblia Reina Valera Gómez (2023) por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. |
Salió Abrán, tal le había ordenado Yahveh, y Lot se fue con él. Tenía Abrán setenta y cinco años cuando salió de Jarán.
Tomó Abrahán a Ismael, su hijo, y a todos los nacidos en su casa, y a los que había comprado con su dinero, a todos los varones de la casa de Abrahán, y les circuncidó la carne del prepucio aquel mismo día, como se lo había ordenado Dios.
Porque yo lo he escogido para que mande a sus hijos, y a su casa después de él, que guarden el camino de Yahveh, haciendo lo que es justo y recto, para que Yahveh realice en Abrahán cuanto le ha prometido'.
y le dijo: 'Juro por mí mismo -oráculo de Yahveh- que por haber hecho tú esto, por no haberme negado tu hijo, tu único hijo,
Por haberme obedecido tú, todas las naciones de la tierra serán bendecidas en tu descendencia'.
El que viole, pues, uno solo de estos mandamientos mínimos y enseñe así a los hombres, mínimo será en el reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, ése será grande en el reino de los cielos.
En resumen, todo aquel que oye estas palabras mías y las pone en práctica se parecerá al hombre sensato que construyó su casa sobre la roca.
De manera que, amados hermanos míos, manteneos firmes, inconmovibles, progresando constantemente en la obra del Señor y sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no cae en el vacío.
Porque en Cristo Jesús nada valen ni la circuncisión ni la no circuncisión, sino la fe que actúa por medio del amor.
Por la fe Abrahán obedeció cuando se le llamó para ir a un lugar que iba a recibir en herencia, y salió sin saber adónde iba.
Abrahán, nuestro padre, ¿no fue justificado por las obras al ofrecer a su hijo Isaac sobre el altar?