Génesis 18:2 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Alzó los ojos y vio a tres hombres de pie delante de él. En cuanto los vio, corrió a su encuentro desde la entrada de la tienda, se postró en tierra, Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él; y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postró en tierra, Biblia Nueva Traducción Viviente Entonces levantó la vista y vio a tres hombres de pie cerca de allí. Cuando los vio, corrió a recibirlos, y se inclinó hasta el suelo en señal de bienvenida. Biblia Católica (Latinoamericana) Al levantar sus ojos, Abrahán vio a tres hombres que estaban parados a poca distancia. En cuanto los vio, corrió hacia ellos y se postró en tierra, La Biblia Textual 3a Edicion Y alzando sus ojos, miró, y he aquí tres varones erguidos frente a él. En cuanto los vio, corrió a su encuentro desde la puerta de su tienda y se postró a tierra, Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él; y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se inclinó hacia la tierra, Biblia Traducción en Lenguaje Actual De pronto, levantó la vista y vio a tres hombres cerca de donde él estaba. Enseguida corrió a su encuentro, y se inclinó ante ellos en señal de respeto, |
Los tres hombres se levantaron y dirigieron su mirada hacia Sodoma. Abrahán iba con ellos para despedirlos
Partieron de allí los hombres, camino de Sodoma. Pero Abrahán permanecía en pie delante de Yahveh.
y dijo: 'Señor mío, si he hallado gracia a tus ojos, te ruego no pases de largo junto a tu siervo.
Los dos ángeles llegaron a Sodoma a la caída de la tarde. Lot estaba sentado a la puerta de la ciudad y, al verlos, se levantó para ir a su encuentro, se postró rostro en tierra,
Levantóse Abrahán, se inclinó ante el pueblo de aquella tierra, los hijos de Het.
A la caída de la tarde salió Isaac a pasear por el campo y, alzando sus ojos, vio venir unos camellos.
Los tomó, pues, y les hizo pasar el torrente. Luego hizo pasar todo cuanto poseía.
José era señor del país y controlaba personalmente la venta de grano a todos los pueblos del mundo. Llegaron los hermanos de José y se postraron ante él rostro en tierra.
Cuando llegó José a casa, le presentaron el obsequio que tenían en sus manos y se postraron ante él rostro en tierra.
Contestaron ellos: 'Tu siervo, nuestro padre, está bien; aún vive'. Y arrodillándose, se postraron.
Judá y sus hermanos entraron en la casa de José, quien seguía allí todavía, y se postraron en tierra ante él.
Entonces José los retiró de entre las rodillas de su padre y se postró rostro en tierra.
Viéronlo los hijos de los profetas de Jericó, que estaban a alguna distancia, y dijeron: 'El espíritu de Elías está sobre Eliseo'. Fueron a su encuentro y se postraron en tierra ante él.
Socorred las necesidades de los hermanos en la fe. Practicad la hospitalidad.
No olvidéis la hospitalidad: por practicarla, algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles.
Estando Josué cerca de Jericó, levantó sus ojos y vio delante de sí a un hombre que estaba de pie, con una espada desnuda en la mano. Josué se adelantó hacia él y le dijo: '¿Eres de los nuestros o de nuestros enemigos?'.
Se le apareció a esta mujer el ángel de Yahveh y le dijo: 'Mira, eres estéril y nunca has dado a luz, pero vas a concebir y darás a luz un hijo.
Cayó ella rostro en tierra y, postrada, le dijo: '¿Por qué he encontrado favor a tus ojos y te interesas por mí, siendo yo extranjera?'.