Se apareció Yahveh a Abrán, y le dijo: 'A tu posteridad daré yo esta tierra'. Y Abrán edificó allí un altar a Yahveh que se le había aparecido.
Génesis 17:8 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra por donde caminas como peregrino, todo el país de Canaán en propiedad perpetua. Y yo seré su Dios'. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos. Biblia Nueva Traducción Viviente y les daré a ti y a tus descendientes toda la tierra de Canaán, donde ahora vives como extranjero. Será posesión de ellos para siempre, y yo seré su Dios». Biblia Católica (Latinoamericana) Yo te daré a ti, y después de ti a tu posteridad, la tierra en que vives como peregrino, es decir, toda la tierra de Canaán, en posesión perpetua, y seré el Dios de los tuyos. La Biblia Textual 3a Edicion Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán, por posesión perpetua,° y seré su Dios. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y te daré a ti, y a tu simiente después de ti, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos. |
Se apareció Yahveh a Abrán, y le dijo: 'A tu posteridad daré yo esta tierra'. Y Abrán edificó allí un altar a Yahveh que se le había aparecido.
pues te daré a ti y a tu posteridad para siempre todo el país que tú divisas,
Levántate, recorre la tierra a lo largo y a lo ancho, pues a ti te la daré'.
'Soy un forastero que reside entre vosotros. Concededme una propiedad sepulcral en vuestra tierra para trasladar a mi difunta y sepultarla'.
Yahveh se le apareció aquella noche y le dijo: 'Yo soy el Dios de Abrahán, tu padre. No temas, que yo estoy contigo. Te bendeciré y multiplicaré tu descendencia por causa de Abrahán, mi siervo'.
y te dé la bendición de Abrahán, a ti y a tus descendientes, para que poseas la tierra en la cual has morado como forastero y que Dios entregó a Abrahán'.
Llegó Jacob junto a Isaac, su padre, en Mamré, en Quiriat Arbá, es decir, Hebrón, donde Abrahán e Isaac habían residido como forasteros.
pues los bienes de uno y de otro eran demasiado considerables para que ellos pudieran habitar juntos, y la tierra en que se movían no les bastaban, a causa de sus muchos ganados.
Se estableció Jacob en el país de Canaán, en los lugares por los que había peregrinado su padre.
diciendo: 'Yo te haré ser fecundo y te multiplicaré, te convertiré en una asamblea de pueblos, y entregaré esta tierra a tus descendientes después de ti en posesión perpetua'.
¿No es así mi casa junto a Dios? Puesto que él hizo conmigo una alianza eterna, toda bien ordenada y protegida, ¿no hará él germinar toda mi salvación y mi deseo?
cuando dijo: 'A ti te daré el país de Canaán como la parte de tu herencia'.
Mas la gracia del Señor dura por siempre para los que le temen; su providencia llega a los hijos de los hijos,
'Cuando Yahveh te haya introducido en el país de los cananeos, como lo juró a ti y a tus padres, y te lo haya dado,
su amo lo presentará ante Dios, luego lo llevará al batiente o a la jamba de la puerta y le perforará la oreja con un punzón; y el esclavo quedará para siempre a su servicio.
Acuérdate de Abrahán, de Isaac y de Israel, tus siervos, a quienes juraste por ti mismo, diciéndoles: 'Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y daré a vuestra descendencia todo ese país de que yo he hablado para que lo hereden perpetuamente''.
y los ungirás de la misma manera que ungiste a su padre, para que sean mis sacerdotes. Y su unción les conferirá el sacerdocio perpetuo de generación en generación'.
Además, establecí con ellos mi pacto, para darles la tierra de Canaán, la tierra de sus peregrinaciones, en la que residían como extranjeros.
Yo os haré pueblo mío, y seré para vosotros vuestro Dios, y sabréis que yo soy Yahveh, vuestro Dios, que os librará de las cargas de Egipto.
Os decía: arrepentíos cada uno de vuestra mala conducta y de la maldad de vuestras obras, y así podréis habitar en el país que Yahveh os dio a vosotros y a vuestros padres desde siempre y para siempre.
En aquel tiempo -oráculo de Yahveh-, seré el Dios de todas las tribus de Israel y ellas serán mi pueblo.
para que obren según mis leyes, guarden mis normas y las practiquen y así sean mi pueblo y yo seré su Dios.
'Hijo de hombre, los que habitan aquellas ruinas en el país de Israel, dicen: 'Abrahán era uno solo y tomó posesión del país; nosotros, en cambio, somos muchos; a nosotros, pues, se nos da el país en posesión''.
'Cuando hayáis entrado en la tierra de Canaán que os he de dar en propiedad, si yo mando manchas de lepra a una casa del país que poseeréis,
Es ley perpetua para vosotros: una vez al año se hará la expiación por todos los pecados de los israelitas'. Y se hizo tal como Yahveh había mandado a Moisés.
Caminaré en medio de vosotros, yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo.
Quiero traerlos a casa, para que habiten en Jerusalén. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios con verdad y con justicia'.
Moisés dijo a Jobab, hijo de Reuel, el madianita, cuñado de Moisés: 'Vamos hacia el país del que Yahveh ha dicho: 'Yo os lo daré'. Ven con nosotros. Te trataremos bien, pues Yahveh ha prometido el bienestar a Israel'.
una alianza que le asegurará a él, y a su descendencia después de él, el sacerdocio a perpetuidad, por haber mostrado su celo por su Dios y haber expiado por los israelitas''.
Dijo Yahveh a Moisés: 'Sube a esta montaña de Abarín y contempla la tierra que he dado a los israelitas.
Y no se le dio parte en ella ni para asentar un pie, sino que le prometió dársela en posesión a él y a su posteridad después de él, aunque no tenía hijos.
porque tú eres un pueblo consagrado a Yahveh, tu Dios, y Yahveh te ha elegido de entre todos los demás pueblos de sobre la faz de la tierra para que seas el pueblo de su propiedad.
Y Yahveh te ha hecho decir hoy que serás su pueblo en propiedad, conforme él te había dicho, y que guardarás todos sus mandamientos.
'Sube a este monte Abarín, al monte Nebó, que está en tierra de Moab, frente a Jericó, y contempla el país de Canaán que voy a dar en propiedad a los israelitas.
Cuando el Altísimo entregaba a cada nación su heredad, cuando diseminaba a los hijos de Adán, fijó los confines de los pueblos según el número de los hijos de Dios,
Y Yahveh le dijo: 'Ahí tienes la tierra que bajo juramento prometí a Abrahán, a Isaac y a Jacob, diciéndoles: 'A tu descendencia se la daré'. Te la hago ver con tus ojos, pero no entrarás en ella'.
Y porque amó a tus padres y escogió después de ellos a su descendencia, te sacó de Egipto yendo delante de ti con su gran fortaleza,
No por tu justicia ni por la rectitud de tu corazón vas a entrar en posesión de su tierra, sino por la maldad de esas naciones; por eso las expulsará Yahveh, tu Dios, de delante de ti, y para que se cumpla la palabra que Yahveh juró a tus padres Abrahán, Isaac y Jacob.
Por eso, él es mediador de una nueva alianza, para que, habiendo intervenido una muerte que redime de los pecados cometidos durante la primera alianza, los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna.
'Moisés, mi siervo, ha muerto; ahora, pues, ponte en marcha y atraviesa el Jordán, tú con todo el pueblo, hacia la tierra que les voy a dar a los israelitas.