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Ezequiel 36:31 - Biblia Serafín de Ausejo 1975

Recordaréis entonces vuestra mala conducta y vuestras obras, que no eran buenas, y sentiréis hastío de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones.

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Más versiones

Biblia Reina Valera 1960

Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones.

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Biblia Nueva Traducción Viviente

Entonces recordarán los pecados que cometieron en el pasado y se avergonzarán de ustedes mismos por todas las cosas detestables que hicieron.

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Biblia Católica (Latinoamericana)

Entonces se acordarán de su conducta y de sus malas acciones, se avergonzarán de ustedes mismos debido a sus culpas y a sus crímenes.

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La Biblia Textual 3a Edicion

Entonces recordaréis vuestros malos caminos, y vuestras obras que no fueron buenas, y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y por vuestras abominaciones.

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Biblia Reina Valera Gómez (2023)

Y os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas; y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades, y por vuestras abominaciones.

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Biblia Traducción en Lenguaje Actual

Entonces se acordarán de su mala conducta y de sus acciones tan repugnantes, y se avergonzarán.

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Otras versiones



Ezequiel 36:31
17 Referencias Cruzadas  

Por eso me retracto y me arrepiento, echándome polvo y ceniza'.


Yo dije: '¡Ay de mí! ¡Estoy perdido, pues soy hombre de labios impuros que vivo en un pueblo de labios impuros, y mis ojos han visto al rey, a Yahveh Sebaot!'.


Nadie invocaba tu nombre ni se animaba para asirse a ti; escondiste tu rostro de nosotros, nos hiciste tropezar por culpa nuestra.


Allí recordaréis vuestra conducta y todas vuestras acciones con las que os habéis contaminado, y os sentiréis asqueados de vosotros mismos por todas las maldades que cometisteis.


Grita, ulula, hijo de hombre, porque la blanden contra mi pueblo, contra todos los príncipes de Israel, que serán entregados a la espada con mi pueblo; por eso, golpéate el muslo,


Soportarán su confusión y el peso de las infidelidades que cometieron contra mí, cuando vivan tranquilos en su país sin que nadie los inquiete.


entonces vuestros evadidos se acordarán de mí en medio de las naciones adonde habrán sido deportados, después que yo haya quebrantado el corazón que se prostituyó apartándose de mí y los ojos que se prostituyeron yendo tras sus ídolos; y se sentirán asqueados de sí mismos por las maldades que cometieron con tantas abominaciones.


Los que de vosotros sobrevivan todavía se pudrirán en el país de sus enemigos; a causa de su iniquidad y de la iniquidad de sus padres, se pudrirán.


En cambio, el publicano se quedó a distancia y ni siquiera se atrevía a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: '¡Oh Dios! Ten misericordia de mí, que soy pecador'.


¿Pero qué fruto recogíais entonces? ¡Cosas de las que ahora os avergonzáis! Pues el final de ellas es muerte.