Éxodo 4:23 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Yo te digo: deja salir a mi hijo para que me dé culto; pero como tú te niegas a dejarlo partir, yo mataré a tu hijo, a tu primogénito''. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito. Biblia Nueva Traducción Viviente Te ordené: deja salir a mi hijo para que pueda adorarme, pero como te has negado, ¡ahora mataré a tu primer hijo varón!’”». Biblia Católica (Latinoamericana) Ya te dije: Deja partir a mi hijo, para que me rinda culto. Pero tú no lo has dejado que salga, y yo voy a quitar la vida a tu hijo primogénito. La Biblia Textual 3a Edicion y te digo: Deja ir a mi hijo para que me sirva; pero tú rehusarás dejarlo ir. He aquí Yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito.° Biblia Reina Valera Gómez (2023) Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir: he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Por eso te he ordenado que lo dejes salir para que me adore. Como no lo has dejado ir, ahora voy a quitarle la vida a tu primer hijo”». |
Hirió a los primogénitos de Egipto, las primicias del vigor, en las tiendas de Cam.
Moisés y Aarón fueron al Faraón y le dijeron: 'Así habla Yahveh, Dios de los hebreos: '¿Hasta cuándo te negarás a humillarte ante mí? Deja ir a mi pueblo para que me rinda culto.'
Porque si te niegas a dejar partir a mi pueblo, mañana traeré sobre tu territorio la langosta,
y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito del Faraón que se había de sentar en su trono, hasta el primogénito de la esclava que se ocupa del molino. También los primogénitos del ganado morirán.
Al filo de la medianoche, hirió Yahveh a todos los primogénitos de la tierra de Egipto, desde el primogénito del Faraón, que se había de sentar en su trono, hasta el primogénito del preso que estaba en la cárcel, y a los primogénitos de todos los animales.
Al obstinarse el Faraón en no dejarnos ir, mató Yahveh a todos los primogénitos en tierra de Egipto, desde los primogénitos de los hombres hasta los primogénitos del ganado. Por eso ofrezco yo en sacrificio a Yahveh todos los machos primogénitos, y rescato todos los primogénitos de entre mis hijos.
Moisés contó a su suegro todo lo que Yahveh había hecho al Faraón y a los egipcios en favor de Israel, todas las dificultades que habían encontrado a lo largo del camino, y cómo Yahveh los había librado de ellas.
Ellos escucharán tu palabra, y tú, con los ancianos de Israel, irás al rey de Egipto, y le diréis: 'Se nos ha aparecido Yahveh, el Dios de los hebreos. Por tanto, deja que vayamos camino de tres días por el desierto para ofrecer sacrificios a Yahveh, nuestro Dios'.
Después, Moisés y Aarón se presentaron al Faraón y le dijeron: 'Así ha hablado Yahveh, el Dios de Israel: deja partir a mi pueblo para que me celebren fiesta en el desierto'.
'Ve a decir al Faraón, rey de Egipto, que deje salir de su país a los israelitas'.
Y le dirás: 'Yahveh, el Dios de los hebreos, me ha mandado a ti para decirte: deja partir a mi pueblo para que me rinda culto en el desierto, ya que hasta el presente te has desentendido.
Dijo Yahveh a Moisés: 'Di a Aarón: 'Extiende tu mano con el cayado sobre los ríos, sobre los canales y charcas, y haz que suban ranas sobre la tierra de Egipto''.
Dijo Yahveh a Moisés: 'Levántate de madrugada, preséntate al Faraón cuando salga para ir al río y dile: 'Así habla Yahveh: deja marchar a mi pueblo para que me rinda culto;
porque, si no dejas salir a mi pueblo, enviaré tábanos contra ti, contra tus servidores, contra tu pueblo y contra tus casas; y se llenarán de tábanos las casas de los egipcios y hasta el territorio sobre el que viven.
Yahveh lo hizo así, y un pesado enjambre de tábanos penetró en la casa del Faraón, en la de sus servidores y en todo el país de Egipto, y la tierra fue asolada por los tábanos.
Dijo Yahveh a Moisés: 'Levántate temprano, preséntate al Faraón y dile: 'Esto dice Yahveh, Dios de los hebreos: deja partir a mi pueblo, para que me rinda culto.