Melquisedec, rey de Salem, le ofreció pan y vino, pues era sacerdote del Dios Altísimo,
Éxodo 2:16 - Biblia Serafín de Ausejo 1975 Tenía el sacerdote de Madián siete hijas, las cuales fueron a sacar agua y llenar los pilones para abrevar el rebaño de su padre. Más versionesBiblia Reina Valera 1960 Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote de Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre. Biblia Nueva Traducción Viviente El sacerdote de Madián tenía siete hijas, quienes fueron al pozo como de costumbre para sacar agua y llenar los bebederos para los rebaños de su padre. Biblia Católica (Latinoamericana) Vinieron una niñas para sacar agua, eran las siete hijas de un sacerdote de Madián. Como llenaran las piletas para dar de beber a las ovejas de su padre, La Biblia Textual 3a Edicion Sentado allí junto a un pozo, vinieron las siete hijas que tenía el sacerdote de Madián a sacar agua y llenar los pilones para abrevar el rebaño de su padre. Biblia Reina Valera Gómez (2023) Y el sacerdote de Madián tenía siete hijas, las cuales vinieron a sacar agua, para llenar las pilas y dar de beber al rebaño de su padre. Biblia Traducción en Lenguaje Actual Poco después llegaron siete muchachas a sacar agua para darles de beber a sus ovejas. Todas ellas eran hijas de Jetró, el sacerdote de Madián. |
Melquisedec, rey de Salem, le ofreció pan y vino, pues era sacerdote del Dios Altísimo,
Al atardecer, a la hora en que salen las aguaderas, hizo arrodillar a los camellos en las afueras de la ciudad, junto a una fuente de agua.
Voy a apostarme junto a la fuente de agua mientras las jóvenes de la ciudad salen a sacar agua.
Vio que había un pozo en el campo, y que junto a él yacían tres rebaños de ganado menor, porque de aquel pozo se abrevaban los rebaños. Había una gran piedra sobre la boca del pozo.
El Faraón puso a José el nombre de Safnat Panéaj, y le dio por mujer a Asenat, hija de Poti Fera, sacerdote de On. Entonces José salió a recorrer la tierra de Egipto.
Yetró, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, oyó todo lo que había hecho Dios en favor de Moisés y de Israel, su pueblo, cuando Yahveh hizo salir a Israel de Egipto.
Después Yetró, suegro de Moisés, ofreció un holocausto y sacrificios a Dios. Vino Aarón, y con él todos los ancianos de Israel, para tomar parte en la comida con el suegro de Moisés en presencia de Dios.
Apacentaba Moisés el rebaño de Yetró, su suegro, sacerdote de Madián. Trashumando con el rebaño por el desierto, llegó hasta la montaña de Dios, Horeb.
Cuando subían por la cuesta de la ciudad encontraron unas muchachas que salían a buscar agua y les preguntaron: '¿Está aquí el vidente?'.